Culiacán, México. La policía mexicana encontró el sábado el cuerpo de un conductor radial que había sido secuestrado por presuntos narcotraficantes en diciembre, en el tercer asesinato de un periodista ocurrido en el país en las últimas semanas.

El cadáver de José Luis Romero, especialista en temas de seguridad, fue encontrado en la madrugada dentro de una bolsa de plástico y con las manos atadas, en los alrededores del poblado de Santa Blanca, en el estado norteño de Sinaloa.

Romero, que según la autopsia tenía más de 15 días muerto, había sido retenido violentamente el 30 de diciembre por hombres armados, informaron autoridades judiciales.

La guerra entre cárteles por el control del multimillonario negocio del tráfico de droga entre México y Estados Unidos causó la muerte de 17,000 personas desde que el presidente mexicano Felipe Calderón lanzó una frontal campaña contra estas organizaciones a fines del 2006.

La semana pasada, un periodista fue hallado muerto con un mensaje amenazante escrito en su cuerpo en la ciudad de Saltillo, estado de Coahuila, en el norte del país.

Asimismo, presuntos pistoleros asesinaron a otro periodista en un hotel del balneario de Tulum, en el sureño estado de Quintana Roo, antes de Navidad.

Los ataques a medios de comunicación han aumentado porque las bandas criminales buscan silenciar a los periodistas que investigan las ejecuciones.

Desde el 2006, al menos 24 periodistas han sido asesinados en México, considerado un de los países más peligroso del mundo para la prensa, según el Comité para la Protección de los Periodistas con sede en Estados Unidos.

Refuerzan seguridad. En tanto, el gobierno de México reforzó el sábado la presencia del ejército en Tijuana, cuatro días después de la captura de Teodoro "el Teo" García Simental, uno de los narcotraficantes más buscados del país y acusado de la ola de violencia que azota a esta ciudad.

El refuerzo militar se da además un día después de que el Gobierno entregó el control de la violenta Ciudad Juárez a la policía federal, en medio de denuncias de abusos de derechos humanos en la lucha contra el narcotráfico.

La Secretaría de la Defensa Nacional informó que dispuso el despliegue de 860 elementos del Ejército mexicano con el fin de realizar operaciones de seguridad y establecer puestos de control en las zonas más conflictivas de Tijuana.

Según cifras de la Procuraduría General de Justicia del estado de Baja California, en lo que va del año 76 personas han sido ejecutadas en la ciudad. En 2009 la cifra de muertos llegó a 700.

Asimismo, organizaciones civiles de derechos humanos señalan que 21 personas han desaparecido en los primeros días del 2010, seis de las cuales estarían secuestradas.

Estimaciones de la prensa indican que en la ciudad, fronteriza con San Diego, fueron asesinadas cerca de 10% de todas las personas ejecutadas en el 2009 en el país, aunque no existen datos oficiales sobre asesinatos vinculados al narcotráfico el año pasado.