México, EFE. El gobierno de México señaló este viernes que no busca "explicaciones" de EE.UU. en torno al posible caso de espionaje que habría sufrido Enrique Peña Nieto, sino únicamente "aclarar lisa y llanamente qué es lo que sucedió" en ese asunto.

Así lo señaló el secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade, en declaraciones a la emisora Radio Fórmula, al término de la cumbre del Grupo de los Veinte (G20) celebrada en San Petersburgo (Rusia), donde el presidente de EE.UU., Barack Obama, y su homólogo mexicano mantuvieron un encuentro en el que abordaron el asunto.

El canciller, quien asistió a esa reunión, dijo que en ella "se reiteró ese compromiso" por parte Obama de investigar esa situación, que trascendió el pasado domingo en información difundida en Brasil.

Peña Nieto, "tanto en la conversación telefónica como hoy en la bilateral, expresó al presidente Obama su preocupación en el tema y fue muy puntual en su solicitud: no pedimos explicaciones, lo que pedimos es una investigación y que de lo que ahí resulte se deslinden en su caso responsabilidades", señaló Meade.

A pregunta expresa sobre si la respuesta de México al asunto del presunto espionaje había sido demasiado leve, el envío de una nota diplomática a EE.UU. y una llamada a consultas al embajador estadounidense, Anthony Wayne, Meade se mostró en desacuerdo sobre ese juicio.

Dijo que su país había hecho "un planteamiento serio, formal, y está además apegado a Derecho", en el que "no caben explicaciones", sino completar una investigación y dar resultados.

Meade aseguró que el Gobierno encabezado por Peña Nieto trabaja porque la relación con Estados Unidos sea "multitemática" y permita hablar de varios temas como migración, seguridad y economía, entre otros.

No obstante, reconoció que "hay temas que preocupan y preocupan mucho", en alusión posiblemente al del espionaje, en donde el Gobierno mantiene "un planteamiento correcto, serio, que no implica por parte de México ninguna condición y que es, al revés, bastante claro".

"No toca, a nuestro juicio en este momento, pedir explicaciones, lo que toca es que se haga una investigación porque, si resulta cierto, no son explicaciones lo que necesitamos, sino que se deslinden responsabilidades", recalcó.

En la rueda de prensa final de la Cumbre del G20, Obama abordó el tema y dijo que ha prometido a Peña Nieto y a la mandataria de Brasil, Dilma Rousseff, investigar las alegaciones de que fueron espiados por los servicios de inteligencia estadounidenses.

"Les he asegurado que me tomo esas alegaciones de forma muy seria y vamos a trabajar para saber" cómo ha ocurrido, afirmó el mandatario.

Obama añadió que el espionaje de EE.UU. nunca va más allá de "los intereses de los países soberanos" y señaló que invitó a Rousseff a visitar Washington porque "Brasil es un país con una historia de éxitos" y que con México son "amigos y buenos vecinos", por lo que trabajaría "sobre este caso particular".