Londres. “Numerosas y complejas amenazas” enfrenta América Latina en materias de seguridad y estabilidad militar que ponen en riesgo el equilibrio de la región, concluyó el informe "Military Balance 2010" del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), "think tank" vinculado a los gobiernos de EEUU y el Reino Unido.

Según la entidad, los países latinoamericanos tienen "la necesidad y la oportunidad de hacer un esfuerzo colectivo en favor de la seguridad de la región".

El estudio considera que las amenazas existentes son el deterioro democrático; el temor a un fracaso del Estado; el crimen organizado transnacional; el terrorismo; las guerrillas; el tráfico ilegal de armas, drogas y personas; la competencia por los recursos naturales; la degradación medioambiental y el desbaratamiento de la cohesión social.

IISS destaca la creación de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), argumentando "que indica que Sudamérica está dando sus propios pasos para hacer frente a la seguridad continental", pero agrega que en la región andina no hay acercamiento desde los gobiernos para manejar las amenazas transnacionales, informó La Razón.

De hecho, para el instituto es “débil” la cooperación regional en materia de seguridad. Explica que sólo existen "vínculos militares y de seguridad limitados en el ámbito bilateral".

Al respecto, alude a los casos de México y Colombia que "han reforzado su relación militar con Estados Unidos", mientras que Venezuela "ha desarrollado vínculos con China, con Irán y con Rusia".

Agrega que "otros miembros de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) -Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Cuba- también han establecido o han renovado sus vínculos militares con Rusia".

Gasto militar. El informe sostiene que la tendencia en el último año es que "el gasto militar se ha incrementado", pero advierte que "los objetivos estratégicos por los que se ha procedido a un reforzamiento de las fuerzas armadas siguen siendo opacos".

En este aspecto, el análisis afirma que las relaciones entre los países –especialmente del cono sur- están marcadas por disputas por los recursos energéticos y por los límites fronterizos, lo que "de manera regular han echado por tierra la distensión que se había logrado diplomáticamente con mucho trabajo".

Sobre la proliferación armamentística, el IISS indica que "aunque Brasil y Argentina han dejado de lado su previo interés por las armas nucleares, Brasil está interesado ahora en desarrollar tecnología nuclear para la propulsión de submarinos".

En cuanto al impacto que la crisis económica ha tenido en los gastos de Defensa, concluye que los efectos fueron distintos. En el caso de Chile se evitaron los recortes al haber renovado sus fuerzas armadas justo antes de la recesión, mientras que Brasil retrasó sus planes de renovación al coincidir con la recesión mundial.

Por otra parte, si bien EE.UU. sigue siendo el principal proveedor de armamento para la región, hay una tendencia que apunta a la diversificación.Se aprecia un crecimiento en las importaciones rusas, particularmente hacia Venezuela y Perú, "que se han beneficiado de generosos acuerdos financieros rusos para adquirir nuevos equipos", señaló La Nación de Paraguay.