La ministra panameña de Educación, Lucy Molinar, encabezó una manifestación de funcionarios y directores de escuelas para pedir a las organizaciones de educadores no iniciar una huelga indefinida este lunes.

Molinar, en declaraciones al Canal 2 de la televisión local, aseguró que "mañana es un día de trabajo normal" y que algunos educadores que la semana pasada iniciaron una huelga en demanda de la derogación de un decreto que, aseguran, pone en peligro su estabilidad, no serán objeto de represalias si se reincorporan a sus labores.

La ministra se refería a los miembros de la Asociación de Educadores Veragüenses (centro del país) y a la Asociación de Profesores de la República de Panamá, que han convocado a una huelga indefinida a partir de mañana aduciendo que Molinar no quiere firmar "un acuerdo de fin de huelga" por la protesta anterior.

La funcionaria señaló que "no hay ningún plan de privatización" de la educación pública, aseguró que "no hay ninguna razón" para la huelga de este lunes y agregó que las organizaciones de educadores que protestan lo hacen basados "en mentiras" y por "política".

Molinar explicó que el decreto que los educadores señalaban fue derogado pese a no tener ninguna cláusula privatizadora, y que ahora sus críticos quieren que anule el sistema electrónico de asignación de nombramientos de educadores, a lo cual se niega "porque no podemos retroceder al siglo pasado" al método que era "una humillación" y de tráfico de influencias.

Los educadores que convocan la huelga catalogan a Molinar de "resentida e inepta" y exigen la firma del acuerdo, no adoptar represalias contra ellos y la restitución de su dirigente Andrés Rodríguez.

La ministra aseguró que "se tendrá consideración" con los educadores que regresen a clases este lunes y que "se aplicará la ley" a los que no lo hagan.

Molinar dijo que el 98% de los maestros no apoyan la huelga, mientras los que la convocan aseguran que la ministra amenaza con destituir a "40.000 educadores en lucha".