Bogotá. Doce rebeldes de una temida columna guerrillera, responsable del secuestro y posterior asesinato de un gobernador, entre otros crímenes, murieron este miércoles en un bombardeo de las Fuerzas Armadas en una zona selvática del sur de Colombia, informó el gobierno.

Se trata del más reciente golpe contra las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que en lo que va del 2010 han perdido más de 100 combatientes en ataques y bombardeos militares.

El ataque se registró contra un campamento con capacidad para albergar a unos 100 rebeldes de la Columna Teófilo Forero, ubicado en una zona rural del municipio de Puerto Rico, en el departamento del Caquetá.

"Quiero anunciarles que en la madrugada de hoy tuvimos una operación muy exitosa, contra la Teófilo Forero, tenemos ya registradas 12 bajas del narcoterrorismo (...) fue una operación combinada con la Fuerza Aérea", dijo a periodistas el ministro de Defensa, Gabriel Silva.

"Es un resultado muy importante, porque como se sabe la Teófilo Forero es la banda más criminal, más terrorista, más violenta que tienen las FARC", precisó el funcionario.

Esa columna guerrillera secuestró y asesinó en diciembre al gobernador del departamento del Caquetá, Luis Francisco Cuéllar, y en los últimos años ejecutó acciones espectaculares como la retención masiva de dirigentes políticos y de sus familias en el suroeste del país.

La Teófilo Forero, que opera en una amplia zona de los departamentos del Caquetá y del Huila, sufrió a finales de octubre la muerte de Hermer Triana, alias "James Patamala", su segundo comandante, en un ataque de la policía en el departamento del Caquetá.

El líder rebelde estaba acusado del planeamiento y financiación de un ataque con explosivos contra el Club Nogal de Bogotá, en febrero del 2003, que dejó 39 muertos y más de 100 heridos.

El país sudamericano enfrenta un conflicto interno de más de 45 años, en el que intervienen la guerrilla, grupos armados ilegales al servicio del narcotráfico conformados por antiguos paramilitares de ultraderecha y las Fuerzas Armadas del Estado.

El gobierno del presidente Alvaro Uribe, quien asumió el poder en 2002, impulsa una ofensiva militar con el apoyo de Estados Unidos, con la que obligó a los rebeldes a replegarse a apartadas zonas montañosas y selváticas.

En medio de la ofensiva, han muerto importantes comandantes de las FARC como Raúl Reyes, Tomás Medina Caracas y Martín Caballero, mientras que miles de combatientes han desertado, lo que ha diezmando la capacidad militar del grupo rebelde.

Sin embargo, el grupo aún mantiene presencia en zonas estratégicas para la producción y el tráfico de cocaína, su principal fuente de financiación, según fuentes de seguridad.