Londres. La muerte del disidente cubano, Orlando Zapata, quien permaneció 85 días en huelga de hambre, demuestra la “crueldad” del gobierno cubano, afirmó la organización de derechos humanos, Amnistía Internacional (AI)

Según AI, el régimen cubano estuvo "empeñado en mantener preso a Zapata por motivos de conciencia", afirmó El Universal.

Amnistía Internacional pidió este miércoles investigar la muerte de Zapata, informó Reuters.

El grupo con sede en Londres dijo en un comunicado que el deceso de Orlando Zapata ilustra la "desesperación" de los presos políticos en Cuba.

"Amnistía Internacional ha instado al presidente cubano Raúl Castro a liberar inmediata e incondicionalmente a todos los prisioneros de conciencia tras la muerte de un activista político tras una huelga de hambre", dijo el grupo con sede en Londres en un comunicado.

Zapata, un plomero de 42 años, era uno de los cerca de 200 disidentes que según grupos de derechos humanos están presos en Cuba.

El Gobierno cubano los considera "mercenarios" reclutados por su enemigo Estados Unidos para destruir su sistema socialista.

Pero su muerte en condiciones aún no aclaradas hizo llover críticas sobre el Gobierno cubano. Estados Unidos, España y la Comisión Europea lamentaron su fallecimiento.

Zapata fue detenido en 2003 y cumplía una condena de más de 25 años de prisión. En diciembre pasado comenzó una huelga de hambre para reclamar mejores condiciones de detención.

Desde entonces ingería sólo líquidos. Según disidentes cubanos, en las últimas semanas las autoridades lo estaban alimentando mediante una sonda intravenosa para intentar mantenerlo con vida.

"Debe hacerse una investigación total para establecer si malos tratos pueden haber jugado un papel en su muerte", dijo Amnistía Internacional.

No es común que presos políticos mueran en las cárceles de Cuba. Otros opositores en huelga de hambre fueron alimentados por vía intravenosa en el pasado.

Zapata era uno de los 55 cubanos que Amnistía Internacional considera presos de conciencia, o personas presas por sus ideas no violentas.

Disidentes en la isla dijeron que el cuerpo de Zapata fue entregado a sus familiares, que planeaban sepultarlo en la ciudad de Banes, en el oriente de Cuba.

Posición del gobierno cubano. Por su parte, el presidente de Cuba, Raúl Castro, lamentó la muerte de Zapata y descartó que en su país se torture.

Castro afirmó que “no existen torturados, no hubo torturados, no hubo ejecución. Eso sucede en la base de Guantánamo".

En tanto, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que se encuentra de visita en la isla, ha evitado comentar el tema, dijo El País.

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