Montevideo, Xinhua. El presidente de Uruguay, José Mujica, dijo que su país no puede desafiar a Argentina, en respuesta a quienes le piden mayor firmeza en la negociación para elevar la producción de una industria situada sobre un río limítrofe.

"Tenemos que tener conciencia de lo que somos", reflexionó Mujica a propósito de la relación con el gigante vecino durante una entrevista que este jueves publicó el semanario local Voces.

"Te piden que desafiemos a la Argentina. Yo conozco la historia del Uruguay, la mejor manera de tener lío y sin salida con Argentina es meterle la pechera", agregó.

La planta de celulosa UPM, cuya construcción objetó Argentina, pidió autorización al gobierno uruguayo para aumentar su producción anual de 1,1 millones de toneladas a 1,3 millones.

UPM puede "producir veinte y pico por ciento más en la misma fábrica, pero por los acuerdos que tenemos con la Argentina no pueden producir más", razonó Mujica.

Reconoció que "eso es clave para el Uruguay, pero tengo que hacerlo con prudencia".

La empresa de capital finlandés dijo que si no aumenta su producción anual deberá cerrar sus operaciones durante un mes y enviar trabajadores al seguro de desempleo.

El miércoles, Mujica reveló que ya adoptó una decisión sobre el pedido, pero no la comunicó públicamente.

Una demanda argentina ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) contra Uruguay mientras activistas argentinos bloqueaban un puente fronterizo, llevó a la relación bilateral entre 2006 y 2010 a uno de sus peores momentos.

La CIJ dictaminó en abril de 2010 que Uruguay incumplió un tratado bilateral al autorizar la instalación de UPM, pero descartó que ésta contamine, como denunció Argentina.

UPM funciona desde 2007 en Fray Bentos (310 kilómetros al noroeste de Montevideo) sobre el río Uruguay, a 30 kilómetros de la ciudad argentina de Gualeguaychú.