Montevideo. El presidente electo de Uruguay, José Mujica, atribuyó a un "sectarismo" que, a su juicio,  siempre ha acompañado a la izquierda la derrota que este fin de semana sufrió en Concertación, la coalición de centroizquierda que gobernó Chile desde 1990.

En declaraciones que reproduce La República de Uruguay, señaló que a pesar de que la Concertación tuvo una “buena gestión” y gobernó con “mucho éxito”, los problemas de unidad terminaron por favorecer al derechista Sebastián Piñera, ganador de los comicios.

"¿Cómo es posible que pierda las elecciones un pacto político que logró desarrollar una sociedad y que tiene una señora presidenta (Michelle Bachelet) con 80 y pico de apoyo popular?", se preguntó.

A su parecer, el resultado de este fin de semana se explica porque tres candidatos de centroizquierda se presentaron a las elecciones, debido a las escisiones que sufrió el Partido Socialista.

“El problema (fue) de la unidad de la izquierda, del sectarismo, vieja enfermedad que acompaña a la izquierda, a lo largo y a lo ancho de su vida arriba del planeta”, señaló el futuro gobernante uruguayo, que asumirá su cargo en marzo próximo.

Según Mujica, la experiencia chilena debe servir de ejemplo al Frente Amplio, una coalición que reúne a distintas corrientes de centro izquierda.

"Es bueno analizar estas cuestiones: aprender con el dolor ajeno, prevenir los propios dolores, mirarse hacia adentro y decirnos que lo que les pasa a otros también nos puede pasar a nosotros", enfatizó.

“La construcción del Frente Amplio, con un viejo sistema de alianzas y un programa de objetivos en común, carga en su maleta los peligros que conlleva el desarrollo de esa enfermedad congénita de la izquierda, que es el sectarismo”, puntualizó.