El presidente de Egipto, Mohamed Mursi, rechazó este martes el ultimátum de 48 horas dado el lunes por la cúpula castrense y se reunió de urgencia con todo su gabinete, excepto los ministros de Defensa e Interior, para tratar la crisis que envuelve al país.

En un comunicado difundido en Facebook, la presidencia dijo que el ultimátum dado por el ejército a las fuerzas políticas para resolver la crisis “puede causar confusión” y aclaró que Mursi no fue consultado en su elaboración.

La carta insiste en que la presidencia está dando pasos hacia el diálogo nacional y que seguirá haciéndolo más allá de “cualquier comunicado que profundice la división entre los hijos de Egipto”.

"Egipto, junto a todas sus fuerzas, no permitirá retroceder", afirma la nota.

En tanto, Mursi se reunió de urgencia con todo su gabinete, y si bien hay versiones de los medios egipcios que hablan de una renuncia en bloque, ninguna ha sido confirmada.

Asimismo, el gobierno explicó en un comunicado que antes de la reunión, que el Consejo de Ministros "autorizó al primer ministro Hisham Qandil a presentar recomendaciones al presidente para salir de la crisis dentro de la legitimidad constitucional", informó la agencia de noticias EFE.

Qandil, en la reunión con los ministros, expresó su "tristeza" por la muerte de civiles en las protestas y destacó la necesidad de "proteger la revolución del 25 de Enero (que derrocó al gobierno de Hosni Mubarak) y las vidas de los ciudadanos", informó la agencia oficial de noticias Mena.

Además, señaló que no tomó ninguna decisión sobre la renuncia presentada ayer por cinco ministros, entre ellos el titular de Asuntos Exteriores, Mohamed Kamel Amr, esta madrugada.

Más manifestaciones. En tanto, opositores al gobierno convocaron a una nueva manifestación para hoy en la emblemática plaza Tahir, al tiempo que partidarios de Mursi agrupados en la llamada Alianza de Partidos Islamistas, llamaron a sus seguidores a manifestarse en todo el país y advirtieron que cualquier solución a la crisis “debe respetar la legitimidad”.

En los alrededores del palacio presidencial de Itihadiya también se espera la presencia de miles de personas al igual que en la multitudinaria manifestación del domingo en la que la violencia callejera dejó 20 muertos y más de 700 heridos.