Managua, Xinhua. Las tensiones de Nicaragua con Colombia y Costa Rica van en aumento debido a la controversia en torno a la decisión de Managua de comprar barcos militares y otorgar concesiones petroleras en el mar Caribe.

En una rápida reacción a críticas del gobierno de Costa Rica, el jefe del Ejército de Nicaragua (EN), general Julio Avilés, llamó a la presidenta Laura Chinchilla a "ocuparse" de sus asuntos internos, y no de acciones de Nicaragua para adquirir embarcaciones.

Los comentarios del jefe militar siguieron a las declaraciones del canciller de Costa Rica, Enrique Castillo, quien admitió la preocupación del gobierno de Chinchilla por el anuncio del gobierno de Managua sobre la compra de embarcaciones rusas.

Según Avilés, Nicaragua adquirirá esas embarcaciones para resguardar su mar territorial, incluido la región que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) le restituyó al dirimir un viejo litigio con Colombia por la delimitación de fronteras en el Caribe.

El 19 de noviembre de 2012, el tribunal de Naciones Unidas con sede en la ciudad holandesa de La Haya falló a favor de Nicaragua, en cuanto a su reclamo de delimitar la frontera marítima con Colombia en el Caribe, con lo cual la CIJ restituyó al país centroamericano unos 90.000 kilómetros cuadrados de mar más allá del meridiano 82.

Avilés expresó que Nicaragua desea fortalecer la capacidad de la fuerza naval del Ejército con el patrullaje en las aguas del Caribe.

"Nicaragua necesita al menos ocho embarcaciones militares modernas para ejercer su soberanía en las aguas del mar Caribe recuperadas con el fallo de la CIJ de noviembre pasado, en una disputa con Colombia", enfatizó Avilés.

Insistió en que para "la adquisición de estos medios el Ejército ha visitado astilleros en distintos países, incluyendo Rusia".

Dijo que para comprar esas embarcaciones evalúan una serie de alternativas, entre ellas la cooperación de algunos "países hermanos". "Las embarcaciones serían al menos cuatro de pequeño calado, y otras cuatro de mayor calado, y tienen que ver con amenazas, riesgo y seguridad nacional", sostuvo.

Nicaragua también enfrenta fricciones diplomáticas con Colombia debido a las presuntas concesiones de exploración petrolera en "áreas" colombianas del Caribe.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, llamó el 31 de julio último a su colega colombiano, Juan Manuel Santos, a que dialoguen sobre la ejecución de de la sentencia emitida por el tribunal de Naciones Unidas en noviembre pasado.

"Le decimos a Colombia, al presidente Santos, que estamos esperando sentar a una misión del gobierno colombiano y nicaraguense, para buscar cómo armonizar la administración de ese fallo", planteó Ortega.

En torno a las concesiones petroleras, Ortega reconoció que se han otorgado a firmas extranjeras, entre ellas estadunidenses y canadienses, en "bloques" de zonas marítimas (del mar Caribe), recuperadas -a su juicio- con el fallo de la CIJ de La Haya.

En respuesta, la canciller de Colombia, María Angela Holguín, tildó de "inadmisible" la postura del gobierno de Managua.

En declaraciones al diario bogotano "El Tiempo", Holguín dijo que las áreas en el Caribe ofrecidas por Nicaragua a petroleras pertenecen a Colombia.

El experto en derecho internacional, Julio Icaza, atribuyó la reacción de Holguín a una resistencia colombiana a acatar el fallo de la CIJ.

"Mientras Colombia no tenga voluntad de aceptar el fallo de La Haya, se van a seguir presentando situaciones de diversionismo y evasión de responsabilidades", dijo.