París. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, parecía resuelto a sacudir su gobierno este lunes, luego de que la centroderecha fuera brutalmente vencida en las elecciones regionales, con el ministro a cargo de sensibles reformas a las pensiones enfrentando el golpe.

Sarkozy sostuvo conversaciones con el primer ministro francés, Francois Fillon, para discutir el recambio, que ciertamente irá más lejos de lo que se pensó originalmente, debido a la magnitud de la derrota del domingo, donde una renaciente izquierda logró 23 de las 26 regiones de Francia.

El ministro más expuesto era Xavier Darcos, quien dirige el Ministerio del Trabajo y guiaría las negociaciones con sindicatos durante los próximos meses sobre una reforma al costoso sistema de pensiones.

Darcos se presentó en los comicios regionales, donde logró sólo el 28 por ciento de las preferencias contra el 56,3 por ciento de su rival socialista. La brecha afectó severamente su credibilidad y fuentes políticas dijeron que su posición en un ministerio tan importante era insostenible.

"Parece que pagará el precio de una fuerte derrota, incluso si supiéramos que su región era imposible de ganar", comentó una fuente.

El ministro de Presupuesto, Eric Woerth, quien ganó aplausos por su modo tranquilo y seguro para manejar asuntos complejos, era el más probable reemplazante de Darcos. Y aparentemente a su vez, Woerth sería reemplazado por Francois Baroin, cercano al ex presidente Jacques Chirac.

SOCIALISTAS ENFRENTAN OBSTACULOS

Los mercados franceses se debilitaron el lunes con el índice accionario CAC 40 cayendo un 1,1 por ciento y la diferencia entre los bonos a 10 años franceses y alemanes se profundizó a 33 puntos base, su nivel más alto en más de un mes.

Analistas dicen que la incertidumbre por la economía griega pesaba más que las dudas sobre si Sarkozy seguiría adelante con su programa de reformas o los temores sobre el fortalecimiento del Partido Socialista.

La izquierda ganó un 54 por ciento de los votos del domingo, su mejor marca electoral desde el nacimiento de la quinta república en 1958.

El resultado le dio a los socialistas una fuerte plataforma para sus intenciones para la presidencia en el 2012, pero el partido aún sufre divisiones y no hay un candidato claro para desafiar a Sarkozy.

"Este es un buen triunfo y necesitamos saborearlo (...) pero ganamos casi tantas regiones en el 2004 y no ganamos las elecciones presidenciales por lo que tenemos que organizarnos", dijo el ex presidente del partido y esperanza presidencial Francois Hollande.

Una encuesta de TNS-Sofres Logica publicada el domingo mostró que que el 71 por ciento de los votantes quería que el Gobierno cambiara sus políticas, mientras un sondeo de CSA Opinion dijo que el 54 por ciento quería que Sarkozy, criticado por un enfoque hiperactivo, adoptara un estilo más presidencial.

La débil economía y el creciente desempleo pesaron fuertemente en la centroderecha y las declaraciones de ministros de que Francia estuvo mejor que muchos socios de la Unión Europea fallaron en aplacar las ansias del electorado por ver los resultados del esfuerzo reformista de Sarkozy.

El Gobierno ha insistido en que se enfocará en el crecimiento y el empleo en los próximos meses, mientras sigue adelante con su impopular reforma de pensiones y una difícil revisión del sistema legal.