La fuga de un delincuente de la celda de un calabozo policial ocurrida este sábado generó una nueva conmoción en la opinión pública peruana a tres días de la evasión de otros cinco reos de la antesala de la Sala de Audiencias en un centro penitenciario.

El detenido Aderly De la Cruz (22), integrante de de la banda delictiva conocida como "La gran familia" fue puesto a disposición de Seguridad del Estado de la Policía Nacional del Perú (PNP), por la Policía Judicial de la ciudad de Chiclayo, en la noroccidental región de Lambayque, y recluido en una celda, pues debía ser trasladado a la capital peruana dentro del proceso que se sigue contra la banda.

A los 45 minutos de haber ingreso al calabozo, aprovechando la ausencia momentánea de sus custodios, De la Cruz forzó la cadena de seguridad de la puerta y escapó, según el comunicado emitido por el Ministerio del Interior (Mininter).

Esta situación ha vuelto a remecer los cimientos no solo de la PNP sino también del Mininter, ante la presunta existencia de una cadena de corrupción.

El pasado miércoles 12, cinco internos, entre ellos el asesino confeso de un reportero gráfico y dos de sus cómplices se fugaron de la antesala de la Sala de Audiencias ad-hoc ubicado en la parte posterior del penal de Lurigancho, en el distrito limeño de San Juan de Lurigancho, vistiendo de traje y sin los grilletes, y forzaron una puerta de acero y cruzaron por áreas administrativas para salir a la calle y subir a dos automóviles que los esperaban.

El titular del Mininter, Wilfredo Pedraza, está próximo a ser interpelado por el Congreso Nacional por el tema de "reglaje" a políticos opositores, a través de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI), denunciado hace más de una semana por el Ministro del Interior Fernando Rospigliosi durante el Gobierno de Alejandro Toledo (2001-2006).

Este caso se suma al de los cinco internos prófugos.

Según encuestas, la corrupción y la inseguridad ciudadana son dos de los más grandes problemas que afronta la sociedad peruana.