El gobierno norteamericano se comprometió ante el canciller brasilero a bajar la tensión entre ambos países en el marco de una amplia revisión de sus actividades de inteligencia.

La consejera de seguridad nacional del presidente norteamericano Barack Obama, Susan Rice, prometió al canciller brasileño, Luiz Alberto Figueiredo, "resolver" la controversia surgida por espionaje en comunicaciones de la mandataria Dilma Rousseff y la empresa Petrobras.

Figueiredo viajó a Estados Unidos con el propósito de recibir informaciones sobre el espionaje realizado por la agencia norteamericana NSA en mensajes de Rousseff y la petrolera Petrobras.

"La consejera transmitió al ministro Figueiredo que los Estados Unidos comprenden que las recientes revelaciones a la prensa" hayan generado "tensión" en Brasilia, agregó la portavoz norteamericana luego del encuentro celebrado anoche, y que fue acordado la semana pasada por Rousseff y Obama.

"Estados Unidos realiza una amplia revisión de sus actividades de inteligencia", añadió la portavoz del gobierno norteamericano, citada por la agencia de noticias Ansa.

Acotó que las notas periodísticas sobre los datos secretos obtenidos por el exagente Edward Snowden "han desvirtuado nuestras actividades y otras han generado cuestiones ilegítimas a nuestros amigos y aliados, crean tensiones en la muy estrecha relación bilateral con Brasil" .

"Estados Unidos y Brasil disfrutan de una fuerte y estratégica alianza basada en nuestros intereses comunes y en nuestra condición de democracias multiculturales y grandes economías", concluyó.