El excandidato presidencial y líder de la izquierda mexicana, Andrés Manuel López Obrador, convocó este domingo a nuevas manifestaciones de protesta contra lo que calificó como el "vil y descarado atraco" que implica la reforma energética que estudia el Parlamento.

López Obrador encabezó este domingo un acto "en defensa de la economía popular y el petróleo" en una céntrica avenida de Ciudad de México, al que asistieron miles de personas.

"Resulta indignante e inaceptable que ahora, de manera descarada y prepotente, pretendan despojar a la nación del sector energético para cancelar por completo el futuro del pueblo y de las nuevas generaciones", afirmó el político izquierdista.

El mes pasado, el Gobierno del presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, presentó en el Parlamento una propuesta de reforma del sector energético que permite la incorporación de la iniciativa privada en determinadas áreas de la industria de hidrocarburos, mediante contratos de riesgo compartido.

En México, la explotación del crudo, la producción de sus derivados y la distribución de gasolinas está a cargo de Petróleos Méxicanos (Pemex), una empresa estatal que, según expertos y autoridades, sufre un gran rezago y necesita modernizarse.

López Obrador, candidato de una coalición de izquierdas, quedó en segundo lugar en las elecciones del 1 de julio del año pasado, que ganó Peña Nieto, y ahora encabeza un movimiento que busca su inscripción como nuevo partido.

El político izquierdista, en un discurso que leyó casi en su totalidad, convocó a sus partidarios para manifestarse el próximo 22 de septiembre en el centro de la capital del país para evitar "la privatización del sector energético y los aumentos de los impuestos".

El acto de este domingo se llevó a cabo horas antes de que Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), anuncie una reforma fiscal que, según han anticipado representantes políticos y empresariales, puede implicar, entre otros puntos, la aplicación del IVA a alimentos y medicinas.

Además de la manifestación del 22 de septiembre, López Obrador convocó a sus partidarios a "asambleas informativas" en las capitales de los estados de México, con el mismo propósito de rechazar una posible privatización de la industria petrolera.

"No hay ninguna razón para privatizar el petróleo. Se trata de un vil y descarado atraco que significaría entregar de 30.000 a 40.000 millones de dólares anuales a las empresas extranjeras", afirmó el político izquierdista.