Asunción, Xinhua. El flamante presidente de Paraguay, Horacio Cartes, prometió este jueves, al asumir el cargo, un país de "oportunidades" en salud, educación y trabajo y un combate frontal a la pobreza.

"Este será el gobierno de las oportunidades para todos", aseveró Cartes tras jurar para el periodo 2013-2018 en una ceremonia celebrada frente al Palacio de los López -sede presidencial- en Asunción.

El empresario, que devolvió al poder al tradicional Partido Colorado, dijo que "juntos, edificaremos la gran nación que nos merecemos" y recordó que Paraguay "es el tesoro mejor guardado de América Latina".

Para fundamentarlo, en un discurso que no leyó, recordó las riquezas de su suelo y su clima benévolo.

Al iniciar su alocución, destacó que no ingresó a la política "para cuidar una carrera ni enriquecer un patrimonio, estoy para servir a mi pueblo" y "mejorar el futuro de las nuevas generaciones".

El Mercado Común el Sur (Mercosur) y la Unión de Naciones Suramericas (Unasur) anunciaron que con la asunción de Cartes levantarían la suspensión de Paraguay de esos organismos decretada en 2012 luego de la destitución en un juicio político del presidente Fernando Lugo.

Señaló que el honor que le concedió el pueblo paraguayo al elegirlo en los comicios del 21 abril solo puede retribuirse "con una gran gestión de gobierno que hace mucho tiempo que la gente espera".

Opinó que el próximo gobierno debe ser "honrado, patriota" y determinado en impulsar al país "al desarrollo" y que la democracia no puede ser plena si subsisten los actuales altos niveles de pobreza.

Por eso, exhortó a generar juntos "oportunidades" en salud, educación y trabajo Aclaró que "no venimos al gobierno para prolongar los fracasos" y enfatizó que "el pueblo paraguayo está esperando un gran gobierno".

"La gente ni quiere ni pide limosna", sostuvo. En ese sentido, llamó a "garantizar la inversión tanto nacional como extranjera" porque "el mundo ve a Paraguay hoy como un país de oportunidades".

Reconoció que más allá de la inversión "hay cosas que no pueden venir de afuera" como "ser un país serio, creíble, previsible" y "nadie más puede hacer ese trabajo que nosotros mismos los paraguayos".

A nivel internacional, Cartes dijo que "anhelamos las más fructíferas relaciones con los países vecinos" antes que "agravar las diferencias coyunturales".

El Mercado Común el Sur (Mercosur) y la Unión de Naciones Suramericas (Unasur) anunciaron que con la asunción de Cartes levantarían la suspensión de Paraguay de esos organismos decretada en 2012 luego de la destitución en un juicio político del presidente Fernando Lugo.

Para completar el mandato de Lugo asumió en junio del año pasado el entonces vicepresidente Federico Franco, un gobierno que nunca reconocieron ni el Mercosur ni la Unasur.

Cartes agradeció particularmente la presencia de las presidentas de Argentina, Cristina Fernández, y de Brasil, Dilma Rousseff, y en general la de otros mandatarios.

Por otra parte, asumió un compromiso para "honrar esa enorme deuda que tenemos con los jóvenes, con el acceso a la salud, con el acceso a la educación y por sobre todas las cosas con acceso a las oportunidades en su propio país".

"Ya no les puedo pedir paciencia, si este presidente no cumple sus expectativas hagan lío, hagan lío", afirmó dirigiéndose a ese grupo social y citando una frase del Papa Francisco.

"Seremos implacables en instaurar el orden y la presencia del Estado en todo el territorio. No nos van a marcar la agenda" ni criminales ni grupos armados, aludiendo al subversivo Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).

"Hay mucho más que decir pero este mensaje es un gobierno de hechos y no de palabras", indicó.

Comentó que espera "estar a la altura de la esperanza" que despierta su gobierno y poner el "máximo empeño en ganarme la confianza de quienes no me votaron".

"Podré cometer errores pero les prometo mi esfuerzo" para impulsar el "desarrollo económico con justicia social. Unidos construiremos un nuevo rumbo, viva el Paraguay", concluyó.