Tokio. El ministro de Finanzas Naoto Kan, un conservador fiscal alguna vez conocido por combatir a los burócratas, fue elegido el viernes para ser el próximo primer ministro de Japón, en momentos en el que el partido oficialista busca recomponer su imagen de cara a elecciones legislativas.

Kan, de 63 años, se convirtió en el quinto primer ministro de Japón en tres años asumiendo el cargo mientras el país lucha por controlar una gran deuda pública, busca estrategias de crecimiento en una población envejecida, y maneja los lazos con aliados como Washington y China.

El Partido Democrático de Japón eligió a Kan por abrumadora mayoría para suceder al impopular primer ministro Yukio Hatoyama, que renunció hace días en vísperas de una elección en la Cámara Alta en julio que el oficialismo necesita ganar para poder llevar adelante sus políticas. Más tarde, su nombre fue aprobado por el Parlamento.

"Con todos ustedes, primero quisiera recabar políticas o planes firmes para reconstruir Japón (...) de cara a las elecciones en la Cámara Alta", dijo Kan en su discurso de aceptación antes de dejar el escenario y alzar su puño.

La llegada de Kan al poder podría significar medidas más audaces para controlar la deuda pública que ya tiene un tamaño que duplica el de la economía nipona, aunque enfrenta oposición de muchos dentro de su partido antes de las elecciones.

Hatoyama, tras una caída pronunciada en sus índices de aprobación, renunció el miércoles apenas ocho meses después de que el Partido Democrático llegó al poder prometiendo recortar el gasto, arrebatando el control de la política a los burócratas, y dando a los consumidores más dinero para estimular la demanda doméstica.

Su abrupta partida generó preocupación entre los inversores de que el Gobierno postergará los esfuerzos para diseñar planes, que se iban a conocer este mes, destinados a recortar la deuda pública y elaborar estrategias de crecimiento.

Los mercados financieros en general recibieron con agrado la designación de Kan, designación que fortalece las perspectivas del oficialismo en las urnas aunque muchos se preguntan cuánto podrá cambiar.

Kan, un ex ministro de Salud que comenzó en la política como un militante de base, se ha labrado una imagen como conservador fiscal y crítico ocasional del banco central desde que asumió su cargo en el Ministerio de Finanzas en enero.

Como ministro, Kan ha presionado al banco central para que realice mayores esfuerzos contra la deflación, aunque por ahora el gobierno y el Banco de Japón parecen estar manejando el mismo manual de economía.