Washington. El presidente estadounidense, Barack Obama, dijo el miércoles que las condiciones en Haití, sacudido por un sismo en enero, aún eran terribles y prometió que su país será un socio confiable en los esfuerzos de reconstrucción.

Obama, quien habló en la Casa Blanca tras reunirse con el presidente haitiano, René Preval, dijo que solamente una respuesta global a la crisis del país podría ayudarlo a recuperarse.

"La situación en el terreno es aún terrible y la gente no debería estar ilusionada de que la crisis se terminó", dijo Obama con Preval a su lado.

Obama dijo que muchos haitianos seguían necesitando de forma urgente albergue, alimentos y medicina, una situación que sólo empeoraría con la llegada de las lluvias primaverales.

"El desafío ahora es evitar un segundo desastre, y ésa es la razón por la que ahora, miles de estadounidenses, tanto civiles como militares, siguen en el lugar ante la invitación del Gobierno haitiano", dijo.

Obama no ofreció cifras de un futuro apoyo monetario estadounidense a Haití. La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, dijo el martes que Estados Unidos ya había invertido unos US$700 millones en los esfuerzos de reconstrucción de la nación caribeña.

Preval elogió la rapidez y el tamaño de la respuesta internacional al desastre y expresó gratitud a Obama por hacer del esfuerzo de rescate y socorro estadounidense una prioridad.