Washington. El intento de hacer estallar un avión de Estados Unidos en Navidad fue una "metida de pata" potencialmente desastrosa de la comunidad de inteligencia, dijo el presidente Barack Obama mientras prometía acciones urgentes para fortalecer la seguridad.

Endureciendo su tono mientras busca limitar el impacto político del error de inteligencia, Obama dijo la noche del martes que las agencias de espionaje tuvieron suficiente información para descubrir la conspiración del 25 de diciembre para hacer estallar un avión que viajaba a Detroit desde Amsterdam, pero no lograron "atar los cabos".

En su primera jornada completa de trabajo desde que volvió de sus vacaciones, el presidente enfrentó el desafío de responder a las preocupaciones de seguridad nacional, sin distraerse de otras acuciantes preocupaciones públicas como reducir el desempleo de dos dígitos.

"Tenemos que hacerlo mejor y lo haremos mejor. Y lo haremos rápidamente", dijo Obama luego de una reunión de dos horas con su equipo de seguridad nacional para discutir lo que llamó "errores humanos y sistémicos" en el incidente del día de Navidad.

Obama utilizó su lenguaje más severo a puertas cerradas, señalando a los más de veinte jefes de seguridad reunidos en la Sala de Situaciones que "esta fue una metida de pata que podría haber sido desastrosa", según la Casa Blanca.

"Evitamos una bala por muy poco", citó la Casa Blanca al presidente, mientras hablaba con sus jefes de seguridad. "Fue evitado por individuos valientes, no porque el sistema haya funcionado y eso no es aceptable", agregó.

Pasajeros y tripulantes controlaron al supuesto atacante nigeriano cuando intentaba detonar explosivos ocultos en su ropa interior.

Apodado "Obama sin drama" por su estilo normalmente imperturbable, el presidente se mostró a la defensiva luego de que fallas en la seguridad permitieron que el hombre nigeriano, quien tiene supuestos vínculos con operativos de Al Qaeda con base en Yemen, abordara un vuelo de Northwest Airlines.

Anticipación. Las agencias de espionaje estadounidenses tenían datos sobre el sospechoso, Umar Farouk Abdulmutallab, de 23 años, pero no cruzaron la información que lo hubiera puesto en la lista de personas que no tienen autorizado abordar un avión.

El director de Inteligencia Nacional, Dennis Blair, dijo que la comunidad de inteligencia "recibió el mensaje del presidente hoy -lo recibimos y estamos avanzando para cumplir los nuevos desafíos".

"El sistema no detectó a Umar Farouk Abdulmutallab y evitar que abordara un avión e ingresara a Estados Unidos. Debemos poder detener tales intentos", dijo Blair en un comunicado.

"La amenaza ha evolucionado y necesitamos anticipar los nuevos tipos de ataques y mejorar nuestra capacidad para seguir al frente de ellos y proteger a Estados Unidos", agregó.

Críticas republicanas. Obama ha sido criticado por republicanos que acusan a su administración demócrata de ser débil en cuestiones de terrorismo e incapaz de solucionar fallas de inteligencia arrastradas desde los atentados del 11 de septiembre del 2001.

Los republicanos esperan anotarse así puntos de cara a las elecciones de noviembre, para desafiar el control que los demócratas tienen en el Congreso en el Senado y la Cámara de Representantes.

Los republicanos han criticado a Obama por esperar tres días antes de hacer su primera declaración pública sobre el ataque al avión y a su jefe de seguridad interior por decir inicialmente que "el sistema funcionó" para evitar el posible desastre.

Celeridad. Intentando tomar la iniciativa, Obama dijo que "quiero que nuestras revisiones adicionales estén listas esta semana. Quiero recomendaciones específicas para tomar acciones para corregir lo que ocurrió mal. Quiero que esas reformas sean implementadas inmediatamente para que esto no vuelva a ocurrir y que podamos prevenir futuros ataques".

Si bien dio pocos detalles específicos sobre las reformas que serán anunciadas, Obama prometió cambios en especial en el sistema de "lista de atención" a terroristas del Gobierno.

Obama dijo que la inteligencia de Estados Unidos ignoró las "luces rojas" y no ató los cabos de información que habrían ayudado a impedir el ataque.

"La línea final es esta: El Gobierno de Estados Unidos tuvo suficiente información para descubrir la conspiración y potencialmente evitar el ataque de Navidad, pero nuestra comunidad de inteligencia no logró atar esos cabos que habrían puesto al sospechoso en una lista que le habría impedido viajar en avión", declaró Obama.