Washington. El presidente Barack Obama prometió este jueves que no renunciará a su lucha por reformar el sistema de salud y dijo que si fracasa este año, los estadounidenses emitirán su juicio al respecto en las elecciones legislativas de noviembre.

 "La clave es no dejar que el momento se desperdicie", afirmó.

 El mandatario habló en una reunión para recaudar fondo del Comité Nacional Demócrata en la que buscó levantar la moral de los seguidores del partido luego de que los demócratas perdieron la supermayoría de 60 escaños en el Senado cuando el republicano Scott Brown ganó en Massachusetts la semana pasada.

En el primero de dos eventos que recaudaron entre dos y tres millones de dólares para el partido, Obama dijo que no quiere que los demócratas se "sientan desalentados", sino que sigan luchando contra "las fuerzas del status quo".

"Vamos a terminar lo que comenzamos porque no retrocederemos. No renunciaremos. Yo no renuncio. Aún tengo ánimo, estoy listo para seguir, y eso se debe a ustedes", dijo Obama.

Obama ha visto al sistema de salud, su máxima prioridad legislativa, se convirtió en tema de un prolongado debate político en el Congreso de Estados Unidos.

 Los proyectos de ley aprobados por separado por la Cámara de Representantes y el Senado aún deben ser reconciliados y la elección de Brown implica que los republicanos podrían utilizar tácticas dilatorias para bloquear su aprobación.

En tanto, Obama y sus demócratas han sido puestos a la defensiva por los estadounidenses molestos y frustrados por una tasa de desempleo del 10 por ciento, rescates a los bancos y un alto déficit en el gasto.

Obama dijo que quería ver la aprobación en el Congreso de un proyecto de ley multimillonario para la creación de empleos y que le gustaría utilizar unos US$30.000millones en fondos de rescate a los bancos que han sido pagados de vuelta para destinarlos a préstamos a pequeños negocios.

Pero declaró que el sistema de salud de Estados Unidos necesita una modernización y que quiere que el proceso avance. Dijo que quiere que republicanos y demócratas pongan sus mejores idean durante las próximas semanas para determinar si se puede superar el estancamiento.