St. Charles. El presidente Barack Obama declaró el miércoles que "el tiempo de hablar terminó" e instó al Congreso de Estados Unidos a votar un proyecto de reforma al sistema de salud del país.

En tanto, la secretaria de Salud instó a las aseguradoras a dejar de lado parte de sus ganancias para hacer la cobertura más accesible.

Visitando el centro de Estados Unidos, Obama intentó reunir apoyo para su proyecto de reforma al sistema de salud entre los demócratas. El los instó a dejar un lado sus preocupaciones sobre un revés político y a que apoyen la ley.

"A la gente de Washington, a ellos les gusta hablar. Así que Washington está haciendo ahora lo que Washington hace", dijo a una multitud en una escuela secundaria en St. Charles, Missouri.

"Ellos están especulando sin descanso día y noche. ¿Ayudará esta propuesta a los republicanos o ayudará a los demócratas?", agregó. "El tiempo de hablar terminó. Es hora de votar (...) no sé sobre política, pero sé que es lo correcto y es por eso que lucho tanto para conseguirlo", sostuvo.

Su visita, similar a las que hizo durante su campaña, es parte de un esfuerzo para aprobar la modernización al sistema de salud de 2,5 billones de dólares.

Sin importar si la ley es aprobada o rechazada, el debate sobre ella posiblemente será un tema clave en las elecciones de noviembre que podría cambiar el equilibrio del poder en el Congreso controlado por los demócratas.

Mientras la caravana de Obama avanzaba al recinto del discurso, cientos de manifestantes de ambos bandos rodearon la calle con letreros que decían "salud para todos", "maten la ley", "republicanos por la reforma a la salud" y "digan no al socialismo".

Obama insistió en que su plan controlaría a las compañías hambrientas por conseguir ganancias. Al intentar reunir apoyo para el proyecto, él y sus correligionarios demócratas han acusado a la industria de seguros de salud de anteponer el dinero a los pacientes.

En Washington, la secretaria de Salud, Kathleen Sebelius, dijo a un grupo de la industria de los seguros de salud que el no aprobar la reforma de salud llevaría a un alza de los costos y las primas y obligaría a más estadounidenses y empresas a renunciar a su cobertura.

"Tendremos una situación en la que el mercado será insostenible", dijo Sebelius en un discurso en una conferencia patrocinada por America's Health Insurance Plans (AHIP, por su sigla en inglés).

Las aseguradoras podrían "renunciar a parte de sus ganancias" para hacer que las primas sean más accesibles y trabajar con el congreso para aplicar la ley, afirmó.

La presidenta de AHIP, Karen Ignagni, dijo que la industria aceptaría el desafío de Sebelius y ofrecerían más propuestas para reducir los costos, pero que el proyecto no hace mucho por reducir los gastos del sistema.

Los demócratas aún realizan cambios al proyecto y están esperando una estimación de costos de la Oficina de Presupuesto del Congreso, un proceso que podría extenderse hasta la próxima semana.