México D.F. Tres personas vinculadas con un consulado de Estados Unidos en México fueron asesinadas en la violenta Ciudad Juárez, lo que generó la indignación del presidente Barack Obama.

El gobierno de México condenó el incidente y prometió esclarecer los hechos, mientras Estados Unidos permitió la salida de los familiares de los empleados en las misiones diplomáticas ubicadas en la frontera mexicana.

Pistoleros asesinaron este sábado a una pareja estadounidense que tenía vínculos con el consulado en Ciudad Juárez, al otro lado de la frontera con El Paso, Texas, pero su bebé sobrevivió, dijo a Reuters una fuente policial.

El ataque comenzó con una persecución en auto que terminó frente al principal cruce fronterizo hacia El Paso, una zona fuertemente custodiada por militares, publicó el periódico local El Diario.

Minutos más tarde, otra persona ligada al mismo consulado fue muerta en otra zona de Ciudad Juárez, un sitio conocido por sus misteriosos asesinatos a mujeres y recientemente escenario de batallas entre bandas rivales del narcotráfico.

"El presidente (Obama) está profundamente triste e indignado por la noticia", dijo Mike Hammer, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, en un comunicado.

"Junto con las autoridades mexicanas, vamos a trabajar sin descanso para llevar a los asesinos ante la justicia", agregó.

Hammer dijo que Obama también comparte la indignación de la población mexicana por la ola de asesinatos en Ciudad Juárez y en el resto del país.

La violencia ha crecido en todo México en momentos en que bandas rivales del narcotráfico luchan por el control de las rutas del comercio ilícito.

En un comunicado emitido por separado, el Departamento de Estado estadounidense emitió una nueva alerta en la que permite la salida de los familiares de sus empleados en los consulados ubicados en la frontera mexicana.

La advertencia, vigente hasta el 12 de abril, incluye a los consulados de Tijuana, Nogales, Ciudad Juárez, Nuevo Laredo, Monterrey y Matamoros.

Atención a Ciudad Juárez. La cancillería mexicana dijo más tarde este domingo en un comunicado que se comprometía a esclarecer el incidente y a garantizar la integridad del personal diplomático y consular ubicado en territorio mexicano.

"Asimismo, como lo ha venido haciendo desde el principio de la presente administración, continuará trabajando decididamente para fortalecer la seguridad pública en Ciudad Juárez, y en todo el territorio nacional", dijo la cancillería.

"Y seguirá estrechando la coordinación con las autoridades norteamericanas a través de los programas que garantizan la seguridad fronteriza", agregó.

El presidente mexicano Felipe Calderón -que encabeza una cruzada en contra de la violencia que ha dejado unos 19.000 muertos desde que asumió el gobierno en 2006- tiene programada una gira de trabajo este martes a Ciudad Juárez.

Hammer dijo que Obama seguirá trabajando con su par mexicano para reducir el poderío de las organizaciones del narcotráfico que operan en México y que muy seguido tienen como blanco a gente inocente.

En enero, pistoleros asesinaron a 15 personas, una mayoría adolescentes, mientras festejaban un cumpleaños en Ciudad Juárez, despertando la indignación en todo el país.

Pero la violencia también aumentó en otro punto alejado de Ciudad Juárez, en un fin de semana largo para los mexicanos por la celebración de un feriado el lunes.

Al menos 27 personas murieron entre sábado y domingo en los alrededores del balneario mexicano de Acapulco, producto de varios incidentes violentos que incluyeron tiroteos con el Ejército, la ejecución de policías y decapitaciones por presuntos sicarios del narcotráfico.

Acapulco es un popular destino vacacional para el turismo local y extranjero por sus aguas cálidas en la costa del Pacífico y su relativa cercanía con la capital mexicana, de unos 400 kilómetros.