Buenos Aires. Los principales partidos opositores de Argentina sufrieron un vergonzoso traspié este miércoles en el Senado, después que una sesión preparatoria colapsara cuando fue abandonada por los legisladores oficialistas.

La oposición culpó al ex presidente Carlos Menem, senador de la provincia de La Rioja, quien no se presentó a la sesión. Esto evitó que los partidos de oposición alcanzaran el quórum de 37 escaños necesario para tener un debate.

El partido gobernante Frente Para la Victoria y sus aliados se presentaron al inicio de la sesión, con lo que se alcanzó un quórum, para permanecer suficiente tiempo para obtener que se volviera a nombrar presidente provisional a José Pampuro.

Posteriormente, los legisladores oficialistas se marcharon, lo que les dio una victoria temporal cuando se esperaba que sufrieran una fuerte derrota.

Por primera vez en seis años, los partidos de oposición tenían suficientes votos para obtener una mayoría en el Senado, y tenían el plan de obligar al FPV a aceptar posiciones minoritarias en las 25 comisiones del Senado.

Este jueves, el senador opositor y ex intendente de Córdoba Luis Juez lanzó duras críticas contra Menem, asegurando que "está en la misma categoría que Kirchner: no les importa absolutamente nada".

En declaraciones a radio Continental, dijo que aunque el voto del ex gobernante era necesario para alcanzar la mayoría, “seamos claros, tengamos alguna cuota de dignidad. ¿Ahora hay que convertirlo en un prócer para que baje a votar?”.

En tanto, el diputado y ex mandatario Néstor Kircher, marido de Cristina Fernández, advirtió que la actitud de la oposición refleja que "lo único que quieren hacer es impedir que Cristina gobierne”.

Kirchnre aseguró que “no vamos a hacer acuerdos para traicionar las banderas de transformación de la patria", y agregó que "los muchachitos de buenos modales sabemos adónde nos llevaron. Nosotros, no sé si tenemos buenos modales, pero tenemos buenas ideas".