Montevideo, Xinhua. El sistema político uruguayo registró un cimbronazo cuando el ex presidente Tabaré Vázquez confirmó esta semana que aceptará postularse en las elecciones nacionales de 2014 si la coalición oficialista Frente Amplio (FA) se lo pide.

La noticia tranquilizó a la izquierda, que gobierna desde 2005, porque Vázquez es su principal carta de triunfo para asegurar un tercer mandato, según coinciden los analistas y la opinión pública.

Algunos observadores entienden que una negativa del ex gobernante en sus aspiraciones presidenciales hubiese puesto en serios aprietos a un FA que carece de otro candidato indiscutido.

El actual presidente, José Mujica, quien no puede aspirar a la reelección, reconoció que la decisión de su compañero de partido le generó alivio y felicidad.

FAVORITO

En escuetas declaraciones, Vázquez comentó al diario "El Observador" que tomó la decisión "por el país y por el Frente Amplio" y admitió que "se aceleraron los tiempos".

El sociólogo y analista político Gustavo Leal consideró que si Vázquez hubiese declinado a postularse el año próximo "era un cataclismo político, en primer lugar para el Frente Amplio".

"Es una confirmación que en realidad la sociedad uruguaya esperaba, en el sentido que estaba convencida que iba a suceder: que el candidato del FA iba a ser Vázquez", opinó.

Desde su punto de vista, "la convicción de la gente era muy fuerte, no solo de que iba a ser candidato, sino de que iba a ser el próximo presidente" por lo que "le dejaban muy poco margen para decir que no".

Vázquez, de 73 años, condujo el primer gobierno del FA entre 2005 y 2010, y abandonó el poder en marzo de ese año con altos niveles de apoyo, que hoy mantiene, cediéndole la banda presidencial a Mujica.

Para el director de Opinión Pública de la consultora Equipos Mori, Ignacio Zuasnábar, "Vázquez es hoy por hoy, y hace un buen tiempo, el líder de mejor imagen dentro del elenco político nacional".

Por esa razón, se trató de una "decisión trascendente" ya que "es totalmente distinta una elección con un líder como Vázquez en la cancha que sin él", en declaraciones al canal 10 de la televisión local.

Si bien todavía no se puede "asegurar" un triunfo de Vázquez, Zuasnábar dijo que "está claro" que su candidatura "favorece sin dudas la probabilidad de que el Frente Amplio retenga el gobierno".

Nadie duda que el Plenario Nacional del FA reclamará su postulación y que arrasará en una eventual elección interna. En opinión de Leal, quien intente competir con Vázquez en la interna del FA "es suicida" y corre el riesgo de "desaparecer políticamente".

De acuerdo con una encuesta de Factum en julio, el 72 por ciento de los uruguayos considera que Vázquez ganará las elecciones nacionales de octubre de 2014.

Claro está que ese no es ese el porcentaje que lo apoyará en las urnas. El FA tiene una intención de voto del 43 por ciento, seguido por el Partido Nacional (PN), con 25 por ciento, y el Partido Colorado, con 14, según los últimos sondeos disponibles.

Por el país. La oposición no ocultó su sorpresa por el momento del anuncio, dado a conocer el miércoles, que atribuyen a un intento por distraer la atención de otros problemas que afronta el gobierno.

El líder del PN, principal de la oposición, Jorge Larrañaga, se preguntó "¿Quién lo dudaba?".

A su entender era "una crónica anunciada" que cae en "un momento especialmente sensible para la vida de los uruguayos por los sucesos de esta semana en seguridad pública".

Larrañaga aludió al sonado asalto a un local de cobranzas el lunes en un barrio montevideano que tras un infernal tiroteo se saldó con dos muertos -un policía y un rapiñero- y varios heridos.

El caso conmocionó a la opinión pública que desde 2009 considera a la delincuencia como el mayor problema del país.

En marzo, Vázquez había anunciado que "salvo que las circunstancias requieran un pronunciamiento anterior, por septiembre u octubre diré si estoy dispuesto".

Otro referente del segundo partido opositor, el PC, Pedro Bordaberry, señaló que la irrupción de Vázquez ahora "no es ninguna novedad".

Y en la misma línea que Larrañaga indicó que "lo que sí parece ser es que al crear esa noticia, se quiere distraer de todos los problemas que tiene el país".

Vázquez transmitió su resolución al recibir en su domicilio a una delegación de dirigentes del FA.

El senador Rafael Michelini, uno de los voceros del encuentro, se mostró convencido que "es la mejor candidatura para el FA" y "es la potencia" para ese grupo político. "Estamos muy contentos que Tabaré haya aceptado", indicó sonriente Michelini.

En escuetas declaraciones, Vázquez comentó al diario "El Observador" que tomó la decisión "por el país y por el Frente Amplio" y admitió que "se aceleraron los tiempos".

En tanto, Mujica reveló que "tenía confianza que la presión de la opinión pública de los compañeros del Frente Amplio iba a obligarlo al compañero a tener que sacrificar su tranquilidad".

"Me parece enormemente positivo, por la fuerza política, por la marcha del proyecto, por la marcha del país. Da imagen de seguridad. Al país le hace bien, lo afirma. Me siento gratamente feliz", concluyó Mujica.