El alcalde de la capital argentina, el opositor Mauricio Macri, y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, el oficialista Daniel Scioli, admitieron en declaraciones divulgadas este domingo su interés por suceder a la mandataria Cristina Fernández, en las elecciones presidenciales de 2015.

Los medios argentinos recogen este domingo las declaraciones de Macri y Sicoli en las que ambos afirman estar preparados para ser una alternativa al kirchnerismo, que gobierna en Argentina desde 2003.

El alcalde de la ciudad de Buenos Aires y líder del partido Propuesta Republicana (Pro) aseguró en una entrevista publicada en el diario "La Nación" que Argentina está viviendo "un fin de ciclo" y afirma, rotundo, que quiere ser "el presidente del cambio".

"Acá se viene un cambio histórico, hay un fin de ciclo. Los que están hace treinta años ya aportaron todo lo que podían. Nosotros (el Pro) vamos a construir juntos un cambio de fondo. Quiero ser el presidente del cambio en 2015", aseveró Macri.

Por su parte, el gobernador Scioli ratificó este sábado sus aspiraciones para suceder a Cristina Fernández, en declaraciones a la televisión argentina.

"Sería una hipocresía decir lo contrario. Dios dirá, la gente dispondrá, pero tengo gran voluntad para estar al servicio del país", dijo Scioli.

Ambos políticos analizaron también los resultados de las elecciones primarias celebradas a principios de agosto, en las que el kirchnerismo se mantuvo como primera fuerza nacional pero sufrió un fuerte revés en los principales distritos del país.

En sendas entrevistas, tanto Macri como Scioli se refirieron a la victoria del exjefe de Gabinete del Gobierno de Fernández Sergio Massa, a la cabeza del Frente Renovador (FR), en la provincia de Buenos Aires, el mayor distrito electoral del país.

"Es evidente que ha tomado otro camino que no tiene nada que ver con el peronismo. Está con otras expresiones, con Macri", afirmó Scioli sobre Massa, el actual intente de la localidad bonaerense de Tigre.

Macri reconoce que su partido llegó a un acuerdo con Massa para las primarias, pero sólo "en función de un voto útil".

"Tenemos claro que nuestro deber es proponer una alternativa sin parches. No es cuestión de nombres, sino de formas, que la política esté al servicio de la gente y no de los dirigentes. Lo que armamos en la ciudad lo tenemos que replicar en el resto del país", señaló.

El gobernador bonaerense también se refirió a la derrota del oficialismo en esos comicios y dijo que el Gobierno (de Fernández) "interpretará el sentido de ese voto y se corregirá lo que haya que corregir".

Sobre el mismo asunto, Macri aseguró que las primarias mostraron un "basta" de la gente, lo que para él y para su partido supone "una alegría enorme".

"Pero también una gran responsabilidad, porque una cosa es decir basta a lo que está, y otra estar a la altura de las circunstancias para darles a los argentinos algo distinto", puntualizó el alcalde de la ciudad de Buenos Aires.

El oficialismo triunfó en las primarias, en las que se escogieron a los candidatos al Congreso y al Senado que concurrirán a las legislativas del 27 de octubre, pero se quedó en segunda posición en la provincia de Buenos Aires.

Massa obtuvo 35,05% de los votos frente al 29,65% cosechado por Martín Insaurralde, del gubernamental Frente para la Victoria (FPV).

Los resultados dejaron un sabor a derrota para el oficialismo y un panorama sombrío para Cristina Fernández de cara a las presidenciales de 2015 ya que, para aspirar a un tercer mandato, debería lograr en las legislativas apoyos parlamentarios suficientes para forzar una reforma constitucional.