Zurich. Suiza no debería albergar a ningún detenido más de la prisión estadounidense en la Bahía de Guantánamo, debido a las elevadas preocupaciones de seguridad, recomendó una comisión parlamentaria de seguridad en una votación de 15 contra 10.

El gabinete suizo no está obligado a aceptar la recomendación del panel de la Cámara Baja, que citó temores sobre la seguridad tras el fallido atentado con bomba en un avión estadounidense el día de Navidad, dijo este martes una portavoz del Parlamento.

No se estableció un calendario para que el Ejecutivo discuta el tema, señaló una portavoz del gabinete.

En diciembre, la ministra de Justicia suiza, Eveline Widmer-Schlumpf, dijo que Suiza podría aceptar más detenidos de Guantánamo y el cantón de Ginebra se comprometió a albergar a un uzbeko de la prisión, donde algunos de los reos permanecen por años sin un juicio.

El presidente de la comisión, Jakob Buechler, también citó la oposición de China a que Suiza acepte detenidos de la etnia Uighur, que serán albergados en el cantón de Jura, señaló la portavoz, agregando que la votación no afectaba al uzbeko en Ginebra.

Los uighures son musulmanes de habla turca, muchos de los cuales se enfrentan a los controles chinos de sus tradiciones culturales y religiosas.

Pekín ha exigido que los uighures retenidos en Guantánamo sean devueltos a China, pero el gobierno estadounidense ha declinado cumplir la petición, diciendo que en China serían perseguidos.

Cuando el presidente estadounidense, Barack Obama, asumió el cargo el año pasado, ordenó una revisión de todos los detenidos en Guantánamo para determinar quiénes podrían ser liberados y quiénes serían juzgados en cortes penales o militares.

El Pentágono estadounidense dijo la semana pasada que un creciente número de ex detenidos de Guantánamo se estaba volviendo a unir a grupos insurgentes, algunos en países como Yemen.

El país árabe se ha convertido en un creciente foco para los funcionarios antiterroristas luego de que un nigeriano de 23 años, que estudió árabe en ese país, fuera acusado de intentar hacer estallar un avión que se dirigía a Detroit el día de Navidad.