Montevideo, Xinhua. El vicepresidente de Paraguay, Juan Afara, descartó este lunes que su gobierno pida apoyo internacional para combatir al grupo armado autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), que el fin de semana mató a cinco personas en el norte del país.

"Nosotros tenemos condiciones de resolver nuestros problemas aquí en el Paraguay", sostuvo Afara tras una reunión con el presidente Horacio Cartes, quien asumió el jueves pasado, según declaraciones provenientes de Asunción, la capital paraguaya.

Afara indicó en el palacio de gobierno que el mandatario "está disponiendo de todas las medidas a través de las instituciones del Estado" para la lucha contra el EPP en el norteño departamento de Concepción.

Recordó que durante la campaña electoral Cartes "dijo que las instituciones siempre van a estar cerca de la comunidad" y "lógicamente que el ejército también forma parte de ese trabajo", afirmó consultado sobre una eventual intervención militar en la zona.

El EPP habría sido el autor del atentado que mató a cinco guardias de seguridad en una estancia de la localidad de Tacuatí, el sábado, y de un ataque a una patrulla policial que dejó un efectivo herido, el domingo.

Cartes dijo este domingo en escuetas declaraciones que "primará el Estado de derecho y (el EPP) no marcará mi agenda".

El EPP es un pequeño grupo armado que tomó estado público en 2008 y al que el gobierno le atribuye casos de asesinatos, secuestros y atentados contra oficinas policiales.