Asunción. Paraguay pedirá esta semana a Brasil que revoque el estatus de refugiado de tres ciudadanos a los que acusa de secuestro, en medio de una ofensiva contra un grupo armado de extrema izquierda vinculado a otros plagios.

El gobierno aseguró que tiene nuevos elementos para revertir el refugio de Juan Arrom, Anuncio Martí y Víctor Colmán, procesados por el secuestro de la esposa de un empresario que permaneció 62 días en cautiverio en 2001.

Pero Arrom y Martí, quienes dirigían el pequeño partido de izquierda Patria Libre, fueron a la vez secuestrados y torturados por policías tras lo cual acabaron como refugiados políticos en el vecino país, donde viven en la actualidad.

La Cancillería dijo en un comunicado, que el director de Asuntos Legales, Carlos Fleitas, viajará el viernes a Brasilia a presentar el pedido ante autoridades brasileñas y de la Comisión Nacional de Refugiados (CONARE).

El "refugio no puede ser sinónimo de inmunidad ni de impunidad, caso contrario se estaría tergiversando el noble fin para el cual fue creado, que es la protección de personas perseguidas (...) y no para personas solicitadas por la comisión de delitos comunes", señaló el comunicado.

Paraguay presentó un último pedido de extradición de los tres procesados en el 2006, que fue rechazado por Brasil debido a que los requeridos contaban con el estatus de refugiados.

El gobierno enfrenta una gran presión para castigar a los procesados por secuestro tras la reciente liberación de Fidel Zavala, un ganadero que estuvo cautivo tres meses en manos del llamado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), un pequeño grupo armado que habría sido entrenado por la guerrilla colombiana.

"Somos conscientes que la política en cuanto a refugio que sostiene Brasil es bastante intransigente. No obstante vamos a entregar toda la documentación pertinente", dijo el ministro de Justicia, Humberto Blasco.

Según autoridades paraguayas, el EPP estaría conformado por personas vinculadas a Arrom y Martí y sería responsable de otros secuestros y ataques en el norte del país, donde policías y militares realizan un operativo para capturar a la banda.