Londres. El ministro de Finanzas de Gran Bretaña, Alistair Darling, prometió este domingo no hacer concesiones en el presupuesto la semana próxima, en un intento por presentar al gobernante Partido Laborista como un grupo confiable en la economía de cara a las elecciones de mayo.

Con encuestas de opinión indicando que no se espera un ganador claro cuando los británicos voten el 6 de mayo, el Laborismo y los Conservadores de la oposición quieren mostrar que están mejor ubicados para lidiar con un asunto clave: el déficit presupuestal récord de Gran Bretaña.

Los mercados han especulado que el Laborismo, rezagado en las encuestas, se vería tentado de inyectar efectivo en el presupuesto del miércoles para atraer votantes, debido a que la toma de crédito del gobierno podría superar las previsiones en hasta 10.000 millones de libras esterlinas (US$15.200 millones).

Pero Darling descartó endulzantes en medio del periodo electoral, y dijo que quería un presupuesto centrado en futuro crecimiento y empleos.

"No hay dudas respecto de regalos", dijo Darling en una entrevista con BBC televisión. "Creo que el ánimo de la gente ahora es que quieren ver un presupuesto sensible y eficiente, un presupuesto para los tiempos en que vivimos", sostuvo.

Gran Bretaña está tomando préstamos por cerca de 170.000 millones de libras esterlinas este año, o 12% de su Producto Interno Bruto (PIB), comparable con la crisis que afectó a Grecia.

Los Conservadores quieren comenzar a recortar el déficit este año, y dijeron que rápidas medidas eran requeridas para reducir los préstamos o la valorada calificación de crédito triple A de Gran Bretaña podría correr riesgos.

El portavoz del Tesoro del partido opositor, Philip Hammond, dijo que es probable que el presupuesto sea un poco más de "decoración de escaparate".

"Tenemos que comenzar en 2010, porque un plan que dice que comenzará el año próximo no es un plan creíble a los ojos de muchos observadores", dijo a al canal de la BBC.

Sin embargo, el plan de los laboristas de cuatro años para reducir el déficit a la mitad mediante una combinación de crecimiento retornando a la economía, mayores impuestos y menor gasto parece caer bien a los votantes, lo que conduce a mejores puntajes en las encuestas de opinión.

Dos sondeos el domingo, sin embargo, aún mostraban que el Partido Conservador de centroderecha mantenía una ventaja de 6 o 7 puntos frente al Laborismo del primer ministro Gordon Brown, lo que lo convertiría el mayor partido del Parlamento aunque le falta una mayoría total.