Londres. Los liberales demócratas de Gran Bretaña dijeron que entraron en una fase decisiva este martes, tras el anuncio del primer ministro laborista, Gordon Brown, de que renunciaría para facilitar la formación de una coalición de centro izquierda.

El anuncio de Brown, realizado durante las últimas horas de este lunes, interrumpió los esfuerzos de los conservadores de centro derecha por alcanzar un acuerdo de Gobierno con los liberales demócratas, después de las primeras elecciones no concluyentes desde 1974.

No está clara la decisión que tomarán los liberales demócratas. Con los mercados y votantes ansiosos por terminar con la incertidumbre política, el líder liberal demócrata, Nick Clegg, dijo que los diálogos entraron a una "fase crítica y final".

"Estoy tan impaciente como cualquiera por seguir adelante con esto, para resolver los asuntos de una forma u otra", dijo a reporteros.

Por su parte, el líder conservador David Cameron dijo que es una "decisión de tiempo" para los liberales demócratas, los cuales obtuvieron un tercer lugar en las votaciones de este jueves, después de la primera mayoría conservadora y del izquierdista Partido Laborista.

Diálogos. Después de la primera ronda de diálogos formales entre los laboristas y los liberales demócratas que duraron hasta la hora de almuerzo, el ministro laborista de Energía, Ed Miliband, dijo que habían sido "buenas discusiones".

Cameron y Clegg también se reunieron este martes y equipos de negociación de ambos partidos reanudaron las discusiones durante las primeras horas de la tarde.

Gran Bretaña se está recuperando de su peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial, con un récord en déficit presupuestario que analistas creen que sólo podrá ser controlado con un Gobierno fuerte.

Para las 12:36 GMT, el index FTSE 100 de las principales acciones había caído en 2,1%, la libra esterlina estaba inestable y la deuda del Gobierno británico obtuvo un rendimiento menor frente a su equivalente alemán, mientras la incertidumbre rondaba el mercado.

"El mercado quiere una conclusión a esto y mientras no tengamos una conclusión, el mercado seguirá nervioso", comentó un operador de bonos del Gobierno con base en Londres.

Por su parte, el organismo de supervisión de mercados financieros de Francia dijo que Londres no debiese depender de la ayudar de la UE ante una crisis financiera.

"Muy probablemente los ingleses van a ser afectados dadas las dificultades políticas que ellos tienen. Ayúdense a sí mismo y el cielo les ayudará", comentó a la radio Europe 1 Jean-Pierre Jouyet, quien se desempeñó como ministro de Asuntos Europeos entre 2007 y 2008.