Lima. Perú espera que la elección de un nuevo Gobierno en Chile abra otro "capítulo" en la relación con su vecino, golpeada por un litigio en una corte internacional y la reciente denuncia de un supuesto espionaje militar a favor de Santiago, dijo el sábado el mandatario peruano, Alan García.

Los chilenos se aprestan a elegir en un balotaje este mes a un nuevo presidente en una cerrada contienda en la que, según sondeos, triunfaría la derecha por sobre la centroizquierda que derrotó al dictador Augusto Pinochet.

"Estoy seguro que con la elección del nuevo Gobierno, sea quién sea, pues habrá un nuevo capítulo, estoy seguro, casi seguro, tenderá a ser positivo y a bajar las tensiones y a reducir los adjetivos", dijo el mandatario a la radio local RPP.

"Pero entretanto seguirá una relación que ya no es sólo de chilenos que vienen a invertir al Perú, se está volteando la cosa (...) y ahora el Perú compra empresas allá. Ya no somos un país dependiente del dinero chileno (...) no somos el vecino pobrecito que necesita que le traigan dinero los chilenos", agregó.

Lima y Santiago sufrieron en noviembre un nuevo roce por un presunto caso de espionaje militar a favor de Chile, que estalló cuando Perú confirmó que un agente de su Fuerza Aérea (FAP) fue detenido y acusado de enviar información reservada.

Santiago ha rechazado la acusación, que se produjo en momentos en que los socios comerciales -cuya relación sufre de altibajos desde que se enfrentaron en una guerra a fines del siglo XIX- mantienen un litigio en la Corte Internacional de Justicia de La Haya por un diferendo en sus límites marítimos.

Tras cruces verbales entre el presidente García y su par chilena, Michelle Bachelet, las aguas volvieron a su nivel después de que Chile dijo que investigaría el caso.

Pese al roce por el supuesto caso de espionaje, analistas y expertos coinciden en que no se verá afectado el creciente flujo de bienes e inversiones a ambos lados de la frontera.

En el balotaje del 17 de enero, el multimillonario empresario Sebastián Piñera daría a la derecha chilena su primer triunfo electoral desde 1958, al superar al candidato del bloque de centroizquierda Concertación, el ex mandatario Eduardo Frei, según sondeos de opinión.

Bolivia y Venezuela. Por otro lado, el mandatario García dijo que espera que su homólogo venezolano, Hugo Chávez, no intervenga en la próxima elección presidencial que Perú celebrará en el 2011.

"Espero que no venga ninguna intervención en esta elección como la hubo en el 2006, espero", afirmó García en referencia a su par venezolano.

En los comicios del 2006, Chávez apoyó a la cara más visible de la oposición en Perú, el nacionalista Ollanta Humala, quien inquietó a los inversores al amenazar con dar un giro en las políticas de apertura económica del Gobierno peruano.

"Pero como ya no puede intervenir, parece que hubiera delegado ese papel en un Gobierno más cercano (en alusión a Bolivia); que no se por qué se enoja cuando su mejor negocio sería utilizar los puertos peruanos, las carreteras peruanas, la interoceánica para integrar toda la parte del nordeste boliviano", añadió.

"Yo no sé por qué no aprovechan eso si el Perú es un país abierto, hermano y amigo", dijo el presidente.

Las relaciones entre Bolivia y Perú han sufrido una cadena de roces en los últimos años, debido principalmente a diferencias en torno a la negociación de un acuerdo comercial entre la Comunidad Andina y la Unión Europea (UE).

Entre las diferencias figuran, además, la protesta de Bolivia porque Perú concedió asilo a ex ministros bolivianos acusados de genocidio y la denuncia de Lima de negociaciones bajo la mesa entre La Paz y Chile para una salida al mar del país altiplánico.

Chile debe consultar a Perú sobre una eventual cesión de un acceso marítimo a Bolivia, en caso de que ello se produzca por un territorio que fue peruano hasta la "Guerra del Pacífico".