Bogotá. Perú podría pasar a ser el mayor productor mundial de cocaína en un lapso de 5 a 10 años, desplazando el lugar que hoy ocupa Colombia, si mantiene su débil eficacia en la erradicación de los cultivos de hoja de coca, estimó una agencia de la ONU.

La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), adscrita a Naciones Unidas, resaltó sin embargo que para toda América del Sur la producción potencial de cocaína disminuyó en 15% en 2008, a 845 toneladas, su menor volumen en los últimos siete años.

El organismo encargado de vigilar la aplicación de los tratados de fiscalización internacional de drogas explicó esa reducción estimada en los mejores resultados del Gobierno de Bogotá en su lucha antinarcóticos.

No obstante, la JIFE detectó una disminución en la eficacia de los programas de erradicación de Perú y Bolivia, países a los cuales se ha ido desplazando el negocio del narcotráfico como consecuencia de una falta de cooperación regional.

El cultivo de hoja de coca en Sudamérica decreció en el 2008, a 167.800 hectáreas, 8% menos que el año previo. Del total, el área cultivada en Colombia representa 48,3%, seguido por Perú con 33,5%. En el primer país disminuyó y en el segundo aumentó, según la JIFE.

El cultivo de coca en Colombia bajó a 81.000 hectáreas en 2008, el nivel más bajo desde el 2004, lo que llevó a una caída del 28% en la producción de cocaína, a 430 toneladas métricas, según cifras de Naciones Unidas.

En contraste, en Perú se incrementó en 4,5% el área cultivada con arbustos de coca sólo en el último año, a 56.000 hectáreas; en tanto que en Bolivia aumentó 6% a 30.500 hectáreas, precisó el organismo en su informe de 2009.

"La República del Perú, de no tomar medidas más agresivas en la erradicación y en el control de los cultivos de arbustos de coca, podría llegar a ser en unos 5 a 10 años el mayor productor de cocaína en los países andinos", advirtió Camilo Uribe, miembro de la JIFE, al presentar el informe.

"Como parte de la función de la Junta es la prevención, hay que llamar la atención a estos gobiernos sobre la necesidad de aumentar la reducción de la oferta", afirmó Uribe.

Migración por no cooperación. El informe de la JIFE expuso el panorama mundial por regiones de la producción, precursores, rutas y consumo de drogas ilícitas, así como el correspondiente a medicamentos de venta con receta, entre otros fármacos; además de emitir su diagnóstico y recomendaciones sociales.

El documento mostró que la fabricación potencial total de cocaína en América del Sur disminuyó a 845 toneladas en 2008, desde las 994 toneladas en 2007, su menor volumen desde 2003. La producción potencial es un cálculo estimado basado en la cantidad de cultivos frente a su rendimiento, dado que por ser ilegal no hay cifras oficiales.

De ese total en 2008, Colombia produjo potencialmente 430 toneladas de cocaína, mientras que Perú una cantidad de 302 toneladas. Bolivia está en el tercer lugar, precisó el organismo de la ONU.

Uribe explicó que simultáneamente se está registrando la migración del negocio de la droga desde países donde se ha acentuado su lucha hacia otros que han bajado la guardia, como consecuencia de una falta de coordinación regional de las autoridades.

"La JIFE llama la atención de que si un país aumenta su control en la reducción de la oferta, pero no se trabaja mancomunadamente con el resto de países de la región, comienzan estos laboratorios a migrar a otros países", sostuvo.

Como ejemplo, en los últimos tres años la junta encontró un aumento en el número de laboratorios en Argentina, Brasil y Ecuador. "Comienza la producción en otros países de la región, este es un problema que se va globalizando dentro de nuestra región", puntualizó.