Lima. Un grupo de policías y militares y cientos de sus familiares protestaron el viernes en Perú en demanda de un aumento salarial para los agentes del orden público, que amenazan con una huelga que abriría un nuevo foco de conflicto para el gobierno del presidente Alan García.

El detonante de la tensión fue el rechazo oficial de una ley aprobada por el Congreso que facultaba al pago de un bono extraordinario para los policías y militares, que costaría al fisco unos US$1.950 millones.

Los suboficiales de la policía y militares figuran entre los peores pagados del Estado con sueldos mensuales que fluctúan entre US$400 y US$1.100.

Sólo unos pocos oficiales de alto rango pueden ganar entre US$2.800 y US$4.500, aunque gran parte de su salario es con vales de gasolina, según la escala remunerativa.

Los manifestantes, que provocaron una gran congestión vehicular en Lima, llegaron hasta la sede del Ministerio de Economía, que alega por su parte que el bono dejaría un forado fiscal.

"Los policías en actividad estamos presentes en la lucha, y la lucha no es solamente hoy día, la lucha va a terminar el 5 de abril, en la que todos los policías no vamos ir a trabajar", dijo a periodistas un hombre uniformado que se identificó como suboficial de la policía Edward Casas.

La amenaza de huelga ha preocupado al gobierno de García, que ha pedido calma al personal policial y militar.

Un paro de las fuerzas del orden dejaría sin vigilancia a la ciudad y algunos temen que se repitan las consecuencias que dejó una huelga policial el 5 de febrero del 1975, cuando cientos de personas saquearon comercios ante la falta de seguridad, en el pleno régimen militar de esa época.

¿Aumento salarial? La ministra de Economía y Finanzas, Mercedes Aráoz, ha prometido para este año un aumento de 100 soles (US$35) para los policías y militares, divididos en dos armadas.

Esta promesa fue rechazada por familiares y representantes de los policías y militares, que se quejan además de trabajar con escasos recursos para hacer frente al crimen y a los remanentes de la guerrilla de Sendero Luminoso.

"Es una burla y provocación", dijo a periodistas el presidente de la Asociación de Oficiales, Generales y Almirantes de las Fuerzas Armadas, Arnaldo Velarde, al comentar la oferta de aumento de sueldo del gobierno.

El comandante general del Ejército, Otto Guibovich, reconoció el viernes que las fuerzas del orden requieren un aumento de salarios, pero desestimó una huelga militar.

"Sé que es un tema que viene embalsado por muchos años y tampoco sería justo cargarle responsabilidad al (actual) Gobierno", dijo Guibovich a la radioemisora local RPP.

El presidente García, cuya popularidad es de sólo 28%, enfrentó el año pasado el mayor conflicto de su gestión con una fuerte protesta de indígenas por el derecho de sus tierras que dejó 34 muertos entre civiles y policías.

García, que gobernó por primera vez entre 1985 y 1990, culminará su segundo mandato en julio del 2011, luego de las elecciones generales programadas para abril del próximo año.

Los reclamos se producen en momentos en que la economía de Perú ha dado señales de recuperación tras sufrir los embates de la crisis mundial. Según estimaciones oficiales, la economía local se habría expandido 1% en el 2009 frente al salto de casi 10% en el 2008. Para este año se espera un crecimiento del 5%.