Perú reportó este miércoles dos nuevos fallecidos, uno en La Libertad (norte) y otro en Puno (sur), con lo que pasó a sumar 52 muertos en el marco de las protestas que se registran desde diciembre pasado en este país sudamericano, confirmaron fuentes oficiales.

El primer deceso del miércoles fue reportado en la localidad de Chao, en la provincia de Virú, en la región de La Libertad, y corresponde a una mujer de 51 años que viajaba en un bus que quedó varado desde la noche del martes en la carretera Panamericana Norte, que está bloqueada por manifestantes.

La mujer habría sufrido un paro cardiorrespiratorio la mañana de este miércoles cuando decidió bajar del vehículo y no pudo ser atendida a tiempo por equipos médicos, según confirmó el defensor del Pueblo, José Agüero.

Por su parte, el Hospital San Martín de Porres de Macusani, ubicado en el departamento de Puno, confirmó que al promediar las 18:20 horas fue ingresada al centro de salud, "sin signos vitales", una mujer identificada como Sonia Quispe, procedente del distrito de Ayapata.

Poco después, a las 18:50 horas fue ingresado herido al servicio de emergencia un hombre de 30 años, "con un diagnóstico de traumatismo torácico abierto (pronóstico reservado)".

De acuerdo con los medios de comunicación locales, fuertes enfrentamientos entre manifestantes y la Policía Nacional se registraron el miércoles en la Plaza de Macusani, cuando un grupo de ciudadanos se disponía a atacar la sede del Poder Judicial.

El vicepresidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Stuardo Ralón ha pedido al Ejecutivo de la mandataria Boluarte que se lleven a cabo "investigaciones serias e imparciales" sobre las muertes, mientras que ha exhortado a que las manifestaciones se desarrollen "de manera pacífica".

El país sudamericano se prepara para vivir hasta el jueves la gran movilización denominada "La toma de Lima", en el marco de la cual manifestantes provenientes de diferentes regiones se concentrarán en la céntrica Plaza Dos de Mayo para marchar hasta la sede del Palacio de Justicia.

Los manifestantes que comenzaron a llegar desde la noche del martes a la capital han sido albergados en las instalaciones de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), que fue tomada parcialmente por un grupo de estudiantes de la Federación Universitaria de San Marcos (FUSM).

Frente al llamado a tomar Lima, el ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, Alfonso Adrianzén, recomendó este miércoles a los empleadores de la capital que "faciliten la acción remota de sus trabajadores durante las próximas 24 horas", para conservar su integridad.

Alertó que habrán "algunas" manifestaciones y que desde el Gobierno no tienen "la certeza de si van a continuar o no actos que pudieran desbordar hechos de violencia", tras lo cual pidió al país calma, "producción, empleo y derecho a que la gente trabaje".

Con los nuevos decesos, Perú sumó 52 fallecidos en el marco de las jornadas de manifestaciones que iniciaron en diciembre pasado, con la principal exigencia de que renuncie la presidenta del país, Dina Boluarte, se cierre el Congreso y que se adelanten las elecciones generales.

En ese contexto, el vicepresidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Stuardo Ralón, quien encabezó en días pasados una visita al Perú, presentó hoy un informe de su trabajo en el país ante el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Durante su intervención, condenó "la violencia por parte de las fuerzas de seguridad que están en proceso de investigación y también la violencia que ha afectado a una serie de bienes públicos".

Reiteró que ha pedido al Ejecutivo de la mandataria Boluarte que se lleven a cabo "investigaciones serias e imparciales" sobre las muertes, mientras que ha exhortado a que las manifestaciones se desarrollen "de manera pacífica".