Lima, Andina. El ex presidente Alejandro Toledo aseguró este martes que asistirá al congreso cuantas veces sea citado por el caso de las adquisiciones inmobiliarias de su suegra, Eva Fernenbug, y lamentó que no lo dejaran hablar en la Comisión de Fiscalización que, en su presencia, reprogramó su presentación.

“He venido a expresar mi voluntad de colaborar absolutamente con todo lo que la comisión crea pertinente y voy a venir cuántas veces me cite la comisión (...) vendré porque soy el primer interesado que esto se esclarezca", manifestó a periodistas en el congreso.

Negó, asimismo, las acusaciones de sus adversarios políticos respecto que su presencia en la comisión, sin sus abogados, fue una maniobra política para frustrar la sesión.

Manifestó que el titular de la comisión, Vicente Zeballos, lo invitó a pasar a la sala y que le hubiera gustado saludar a los legisladores, pero añadió que, lamentablemente, “no se le permitió”.

“No es ninguna maniobra política, pero no me han dejado hablar. En una carta al presidente de la Comisión le pedí veinte minutos para expresarle en veinte minutos mi opinión y mi deseo de colaborar, pero no me han dejado ni siquiera saludar. Ellos tienen sus normas, sus reglas de juego, yo los respeto”, señaló.

Enfatizó, en ese sentido, que no evade esa investigación y no tiene pensado asilarse en ningún país. "El único lugar donde puede asilarme es en Cabana (el pueblo donde nació)”, manifestó.

Toledo refirió que comprende las razones esgrimidas por los legisladores para evitar que no pueda hablar ante la comisión, pero reiteró su voluntad de volver a acudir al recinto parlamentario.

“Buscaré un abogado para que se empape en esta investigación, pero como se sabe en la comisión, estoy dentro de una investigación en el Ministerio Público que es reservada y yo respeto las instituciones”, sostuvo.

En otro momento, consideró como "linchamiento mediático extraordinario” la forma como esta investigación ha sido abordada en algunos medios de prensa.

Toledo, quien retornó al país el fin de semana para afrontar este caso, también es investigado por la fiscalía por presunto enriquecimiento ilícito a raíz de denuncias periodísticas respecto a que Fernenbug, compró una casa y una oficina en Lima por casi cinco millones de dólares con fondos de la empresa Ecoteva.

Además, Fernenbug pagó las hipotecas de las casas de Toledo en Lima y en Punta Sal, en la región Tumbes, según un informe de la Unidad de Información Financiera divulgado por medios de comunicación.