Playa del Carmen, México. El presidente electo de Chile, el multimillonario de derecha Sebastián Piñera, debutó en la arena internacional en una cumbre del Grupo de Río en México, donde pidió consejos a algunos líderes de la región.

Piñera, que asumirá en marzo tras derrotar en las urnas a la centroizquierda que gobernó el país por dos décadas, aterrizó en el balneario caribeño de Playa del Carmen, donde se reunieron por dos días los presidentes de América Latina y el Caribe en la llamada Cumbre de la Unidad.

"Debemos tomar plena conciencia que llegó el tiempo de unirnos en integrarnos más que nunca para (...) derrotar el subdesarrollo y la pobreza que nos han acompañado en estos primeros 200 años de vida independiente", dijo Piñera.

Junto a Piñera estaba la presidenta saliente, Michelle Bachelet, quien recibió del mandatario mexicano, Felipe Calderón, el cetro temporal del Grupo de Río, que la nación austral mantendrá por dos años.

El mandatario electo sostuvo encuentros bilaterales con algunos presidentes, como Cristina Fernández de Argentina, Rafael Correa de Ecuador y Alvaro Uribe de Colombia, en busca de unir lazos en la región.

La presidencia colombiana dijo en un comunicado que el tema del encuentro con Uribe fue el interés de Piñera por "conocer la experiencia de la lucha contra el narcotráfico, el terrorismo y la delincuencia común, con el fin de adoptarla en su país".

Piñera también saludó brevemente a Calderón y al presidente boliviano, Evo Morales.

Fortalecer OEA. Un tema central de la cumbre fue la creación de un nuevo organismo diplomático que permita a la región tener una sola voz en foros multilaterales sin un rol dominante de Estados Unidos, luego de que muchos aseguran que la OEA fracasó en sus intentos por integrar a una zona dividida entre izquierda y derecha.

Pero el próximo presidente de Chile, que antes de asumir ya intercambió ataques con el presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo al llegar a Playa del Carmen ser partidario de fortalecer a la OEA, más que crear un nuevo organismo diplomático.

"En nuestra opinión el Grupo de Río no debe reemplazar o sustituir a la OEA", dijo Piñera a periodistas. "La OEA es un grupo permanente y el Grupo de Río es una cumbre de presidentes, un diálogo privilegiado para unificar posiciones", agregó.

La Organización de Estados Americanos (OEA) fue criticada recientemente en su rol de guardián de la democracia regional luego de sus infructuosos esfuerzos por revertir un golpe de Estado en Honduras el año pasado.

El derechista Piñera, al que analistas prevén que se sume a los aliados de Estados Unidos en el continente, entre ellos Colombia y Perú, tuvo roces con Chávez, un militar retirado que busca contrarrestar la influencia de Washington en la región.

Piñera afirmó que Venezuela no respeta los principios básicos de la democracia, la separación de poderes y la libertad de expresión. En respuesta, Chávez llamó al mandatario electo chileno a evitar atacar a Caracas y a su "revolución socialista".