Santiago. El empresario de derecha, Sebastián Piñera, juró este jueves como nuevo presidente chileno, en una convulsionada ceremonia producto de una serie de réplicas registradas tras el violento terremoto del pasado 27 de febrero.

De esta manera, Piñera se transformó en el primer gobernante de derecha en asumir el cargo desde 1958, poniendo término a más de 20 años de gobierno de la Concertación, la coalición de centroizquierda que derrotó a la dictadura de Pinochet en 1989.

Cerca de las 12.00 horas locales (15.00 GMT), la saliente mandataria, la socialista Michelle Bachelet, arribó a la sede del Congreso Nacional, en Valparaíso, para entregar el cargo que ocupó desde el 11 de marzo de 2006.

Posteriormente, Bachelet entregó la banda presidencial al titular del Senado, el democratacristiano Jorge Pizarro, quien fue el encargado de tomar juramento al mandatario número 38 de la historia del país sudamericano.

“Sí, juro”, dijo Piñera, en concordancia con sus creencias religiosas y contrastando con sus antecesores Bachelet y Ricardo Lagos (2000-2006), que, en su calidad de agnósticos, prometieron.

Tras recibir la banda presidencial de parte de Pizarro, Bachelet colocó a Piñera la piocha del libertador chileno Bernardo O’Higgins, el mayor símbolo de autoridad del país, y abandonó la sede del Congreso Nacional.

El acto se realizó con la presencia de jefes de Estado y de gobierno de otros países, como Cristina Fernández (Argentina), Evo Morales (Bolivia), Rafael Correa (Ecuador), Fernando Lugo (Paraguay), Alan García (Perú) José Mujica (Uruguay) y el príncipe español Felipe de Asturias, entre otros.

En la oportunidad, el nuevo gobernante chileno tomó juramento a los ministros que lo acompañarán en el inicio de su gestión.

La ceremonia se llevó a cabo en medio de un tenso ambiente, debido a una serie de fuertes réplicas del terremoto de 8,8 grados en la escala de Richter del pasado 27 de febrero.