El presidente Sebastián Piñera, de derecha, reiteró hoy la necesidad de avanzar en justicia y reconciliación para superar la polarización de la sociedad chilena tras el golpe de Estado que derrocó hace 40 años al gobierno del presidente socialista Salvador Allende.

"Se requiere espíritu y voluntad para avanzar en la reconciliación, basada en la verdad y la justicia", comentó en un encuentro con corresponsales extranjeros acreditados en Chile.

Como parte del esfuerzo del gobierno hacia la reconciliación, el próximo miércoles se realizará un acto para recordar el golpe de Estado en el Palacio de La Moneda, lugar donde el presidente Allende resistió la asonada militar y presuntamente se suicidó tras el bombardeo de la Fuerza Aérea.

A esa actividad no asistirán los ex presidentes de la opositora Concertación (de centro-izquierda): Patricio Aylwin, Eduardo Frei, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, quien participará en un acto conmemorativo paralelo en el Museo de la Memoria.

El presidente solicitó a todos quienes tengan información sobre el destino de más de millar de chilenos desaparecidos durante el régimen militar de Augusto Pinochet (1973-1990) que la entreguen para ayudar a la sociedad chilena a sanar las heridas del pasado.

Piñera hizo una exposición detallada de las causas que, en su opinión, provocaron el quiebre institucional de la democracia chilena a partir del golpe llevado a cabo el 11 de septiembre de 1973, con un saldo de más de 3.000 asesinatos, 1.200 desaparecidos y más de 40.000 torturados durante los casi 17 años de régimen militar.

"Creo que es bueno recordar, no para revivir las mismas querellas, odiosidades y divisiones que tantos sufrimientos causaron, sino que, todo lo contrario, para aprender juntos de esos errores e iluminar los caminos del futuro", dijo el mandatario.

Aseguró que "la verdad y la justicia son dos imperativos morales de cualquier sociedad que tuvo o vivió tiempos tan traumáticos como los que se vivieron en esa época. Y, por supuesto, todavía falta verdad y falta justicia en nuestro país". 

Respondiendo a preguntas de los periodistas, Piñera dijo que "falta verdad, por ejemplo, en conocer las circunstancias en que murieron y los lugares dónde están enterradas las personas que siguen siendo detenidos desaparecidos, porque eso va a traer un alivio no solamente a sus familiares, sino también a la sociedad entera".

El mandatario volvió a plantear que tanto el Poder Judicial como los medios de prensa de Chile no hicieron todo lo que debían para frenar las atrocidades practicadas contra seguidores y simpatizantes del gobierno de Allende.

"El Poder Judicial no estuvo a la altura de sus obligaciones y desafíos. Pudo haber hecho mucho más, porque por mandato constitucional le correspondía cautelar los derechos de las personas y proteger las vidas, por ejemplo, acogiendo los recursos de amparo que rechazó en forma tan masiva", comentó.

A su juicio, "los medios de comunicación podían haber investigado la realidad en materia de derechos humanos con mucho más rigor, con mucho más profundidad, y no quedarse con la versión oficial del gobierno militar", insistiendo en que los líderes políticos de aquella época y la propia sociedad "pudieron haber hecho mucho más".

Explicó que en el golpe militar "hay responsabilidades de distinta naturaleza", recordando que "laspenales son individuales y deben ser juzgadas por los tribunales de justicia y así esta ocurriendo", en referencia a 64 ex militares que cumplen condenas por crímenes cometidos en esa época.

Piñera destacó: "Estoy seguro de que si tuviésemos la oportunidad de volver atrás la historia, todos actuaríamos distinto y mejor", y sostuvo que "los que contribuyeron al quiebre de la democracia no lo habrían hecho, y los que cometieron o toleraron las violaciones a los derechos humanos, habrían cambiado sus conductas".

Por último, reconoció la reciente declaración pública de la Asociación de Magistrados del Poder Judicial, que pidió perdón por sus "omisiones durante el régimen militar".