El recién electo presidente chileno, Sebastián Piñera, anunció que Brasil y Argentina serán los primeros países que visitará tras ascender al poder en marzo próximo.

Asimismo, sostuvo que aceptará invitaciones recibidas por gobiernos de países europeos, en tanto, señaló que España y Francia serán la prioridad en su agenda.

A modo de anticipo, reveló que su política exterior estará marcada por posiciones y valores claros que contribuyan a fortalecer el compromiso con la democracia, los derechos humanos y con el derecho internacional.

Con respecto al gobierno cubano, fue categórico y aseveró que este país no ejerce la democracia y que se trata de un país en donde no se respetan los derechos humanos.

En tanto, sobre Venezuela reiteró que “la forma en que se está practicando la democracia y en que se está llevando el proceso de desarrollo económico no es la que yo quiero para Chile”, sostuvo.

 Hizo hincapié que su gobierno no intentará interferir en los asuntos internos de Venezuela, y por lo mismo, espera la misma actitud de Venezuela hacia Chile.

Por su parte, sostuvo que existen dos dimensiones en la relación con Perú: “hay una agenda del pasado que nos tiende a dividir”, y otra del futuro “que nos tiende a unir”, haciendo referencia a que la del pasado está en La Haya.

“Vamos a defender con firmeza y prudencia lo que legítimamente nos pertenece. Pero no vamos a congelar toda la relación con Perú a la espera de lo que resuelva La Haya... yo quisiera que la agenda del futuro con Perú salga del refrigerador”, indicó, según declaraciones reproducidas por ABC Digital.

Finalmente, sobre Bolivia, el empresario chileno expresó que envió una carta al presidente Evo Morales felicitándolo por la toma de poder de su segundo mandato y expresó que su futuro gobierno tendrá toda la disposición y voluntad para mantener la relación bilateral sostenida hasta ahora.