Santiago. Marcando diferencias en áreas clave, el empresario de derecha Sebastián Piñera y el senador oficialista Eduardo Frei Ruiz-Tagle se enfrentaron en el último debate presidencial de cara a la segunda vuelta presidencial, prevista para este domingo 17 de enero.

En el foro, Piñera ofreció un cambio en la forma de gobernar el país, con el objetivo de recuperar el impulso económico, mientras que Frei destacó los logros de la Concertación, la coalición se centroizquierda que gobierna el país desde 1990.

A seis días de los comicios, los  candidatos se jugaron sus últimas cartas para convencer al electorado del diputado independiente Marco Enríquez-Ominami, cuyo 20% en primera ronda ha sido considerado clave para definir al ganador de la elección.

Si bien Enríquez-Ominami ha declarado que no votará por Piñera, tampoco ha dicho que lo hará por el representante de la Concertación.  En la primera ronda, el abanderado de derecha consiguió 44% de los votos, mientras que el postulante oficialista logró 29%.

En ese sentido, Piñera aseguró que él representaba mejor los deseos de cambio de los adherentes Enríquez-Ominami, mientras que Frei dijo que "nos hemos hecho cargo del mensaje"  del 13 de diciembre.

Emplazamientos. El debate estuvo marcado por emplazamientos mutuos en el área de derechos humanos, que se instaló como un tema luego de que Piñera se comprometiera a no incluir en su gabinete a ex colaboradores de la dictadura de Augusto Pinchet.

La coalición que apoya a Piñera está integrada por la Unión Demócrata Independiente (UDI), varios de cuyos principales líderes colaboraron activamente con el régimen de Pinochet, responsable de la desaparición y ejecución de más de 3.000 chilenos entre 1973 y 1990.  

"No habrá ningún ministro del gobierno militar", dijo Piñera, quien de todas maneras aclaró que "no es un delito ni un pecado haber colaborado de forma leal y honesta" con la dictadura.

Piñera también le enrostró a Frei los, a su juicio, desaciertos cometidos durante su gobierno anterior (1994-2000), como la construcción de viviendas sociales que debieron ser demolidas y la forma en que enfrentó la crisis asiática, a fines de la década del ’90.

"Fue a partir de la crisis asiática, que le tocó enfrentar a Eduardo, que la tasa de crecimiento y la tasa de creación de empleos de nuestro país se derrumbaron hasta el día de hoy", señaló el representante de la oposición.

Relaciones internacionales. En el ámbito internacional, las relaciones con los países vecinos, Argentina, Bolivia y Perú, así como con Venezuela y Cuba, fueron abordadas por ambos candidatos con algunas diferencias.

Respecto a las relaciones con el gobierno de La Paz, ambos candidatos coincidieron en que continuarán con la agenda de 13 puntos establecida durante la administración de Michelle Bachelet, aunque Frei no descartó tratar el tema de acceso soberano al Pacífico.

"El tema de la soberanía es un tema a discutir", dijo Frei, quien aclaró que de todos modos "nunca he dicho que voy a ceder territorio", mientras que Piñera aseguró tajantemente que "no vamos a ceder territorio".

En lo que hubo consenso fue en cuestionar al régimen cubano, considerado por ambos como una dictadura, y en las prácticas “poco democráticas” del gobierno de Hugo Chávez, en Venezuela.

Frei también defendió los acercamientos impulsados durante su gobierno con Argentina, durante la administración de Carlos Menem, y con Perú, durante la gestión de Alberto Fujimori, hoy condenado por violaciones a los derechos humanos.