Bogotá. La popularidad del presidente de Colombia, Alvaro Uribe, cayó a 63%, su punto más bajo en casi ocho años de gobierno, golpeada por la crisis en el sector de la salud, reveló una encuesta.

El gerente de la firma Invamer-Gallup, Jorge Londoño, dijo que la popularidad del mandatario descendió 5 puntos porcentuales frente a 68% que marcó en la medición previa.

"El resultado estuvo muy marcado por el tema de la emergencia social y la salud", aseguró a Reuters el directivo de la firma encuestadora.

El gobierno de Uribe declaró la emergencia social en un esfuerzo para superar una crisis en la salud y aumentó los impuestos a la cerveza, las bebidas alcohólicas, los cigarrillos y los juegos de azar para conseguir recursos adicionales para ese sector.

Una serie de decretos que expidió el gobierno al amparo de la emergencia social dejaron la sensación entre los usuarios de que desmejoró la cobertura, la prestación de servicios hospitalarios y que limitó a los médicos para procedimientos quirúrgicos y recetar medicinas.

Pero el propio Uribe inició una campaña en emisoras, canales de televisión y auditorios para explicar el alcance de las medidas y desmentir un retroceso en la prestación de los servicios de salud, pese a que echó para atrás algunas decisiones.

Londoño reveló que durante la realización de la encuesta la imagen del mandatario colombiano venía más golpeada antes de que se conociera el fallo de la Corte Constitucional que el viernes declaró ilegal un referendo que pretendía habilitarlo para ser candidato y buscar su segunda reelección inmediata.

Mejora imagen. El directivo de Gallup dijo que hasta antes de que se conociera el fallo del tribunal, la popularidad de Uribe se ubicaba en 59%, pero que con las encuestas que se realizaron después de la decisión aumentó a 67%, lo que dejó el promedio en 63%.

"El fallo no sólo fue favorable a la Corte Constitucional si no que le generó respaldo al presidente", afirmó Londoño.

Algunos analistas han advertido sobre el riesgo de que la coalición de gobierno se desintegre sin Uribe en la escena política, lo que impediría que un candidato cercano al mandatario como el ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos gane la presidencia y de continuidad a sus políticas.

También han admitido la posibilidad de que un mal cierre del actual gobierno afecte en las urnas a candidatos de la misma línea de Uribe que buscan remplazarlo.

Pese a la caída, la popularidad de Uribe se mantiene como la más alta que ha logrado un mandatario colombiano en la historia reciente.

El presidente ha logrado mantenerse con altos índices de aprobación, pese a los escándalos que se han registrado en su segundo período como la adjudicación irregular de subsidios agropecuarios y las ejecuciones extrajudiciales de civiles por parte de algunos efectivos de las Fuerzas Armadas.

Uribe ha sustentado su popularidad en una política de seguridad con la que obligó a la guerrilla izquierdista a un repliegue estratégico, que también permitió reducir los asesinatos, las masacres, los secuestros, los asaltos a pueblos y los ataques contra la infraestructura económica del país.

La encuesta incluyó 1.000 entrevistas en las ciudades de Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, con un margen de error de 3 puntos.