Las autoridades del Ministerio del Interior están convencidas de que vendrán tiempos de más enfrentamientos a balazos entre uniformados y delincuentes.

Los últimos hechos violentos –como el ocurrido en el Correo de Pocitos o la persecución que terminó en el Hospital de Clínicas– terminaron de confirmar que los delincuentes están dispuestos a desenfundar primero y la Policía “responderá”, aseguró a El Observador el ministro Eduardo Bonomi. Desde comienzos de año, hubo una docena de enfrentamientos de ese tipo y varios uniformados resultaron heridos.

Para los jerarcas de Interior, la mejora en las comunicaciones con un sistema de clave inviolable, y el nuevo software del 911, permite procesar las denuncias con más velocidad. Además, se prevé, desde esta semana, colocar más policías en la calle, moviendo personal que hoy se dedica a tareas administrativas, establecer un sistema de respuesta rápida con vehículos y motos, policías de particular, y que los jefes de comisarías participen de los operativos. En los últimos meses los patrulleros comenzaron a llegar a tiempo a los lugares donde se está cometiendo un delito dejando frente a frente a los uniformados con los rapiñeros.

Las autoridades también prevén que “apretar” la seguridad en el área metropolitana, “correrá” a los delincuentes hacia otros departamentos del interior donde hoy los niveles delictivos son bajos con relación a Montevideo. Ese escenario fue adelantado por el ministro Bonomi en una charla que brindó el miércoles en el Centro de Altos Estudios Nacionales (Calen) del Ministerio de Defensa. De todos modos, no se espera en el interior un aumento grande en el número de delitos.

Bonomi dijo a El Observador que la Policía hoy está mejor preparada, que se formaron negociadores para casos de toma de rehenes y hay ofrecimientos del exterior que se aceptarán para capacitar en esa área. Comentó que también se mejoró en la práctica de tiro. El anterior jefe de Policía de Montevideo, Diego Fernández, había ordenado una reinstrucción del personal para entrenar la puntería, pero no todas las unidades respondieron de la misma forma. Según denuncias de agentes hechas llegar a El Observador, no solo faltan municiones, sino que para entrenar deben llevar sus balas compradas a precios de mercado. El Ministerio del Interior asegura que no faltan municiones y que incluso ahora se tiene capacidad para ensamblarlas, se informó.

Una de las críticas que se le hicieron tradicionalmente a la policía fue su carencias en la formación y en particular en tiro. Hasta hace poco, en los hechos, un policía a lo largo de su carrera enfrentaba escasas situaciones donde debía disparar. Según consultas realizadas, hay policías que están años sin usar su arma, pero esa situación está cambiando.

A los estudiantes de Policía, así como a los efectivos que hacen cursos para pasaje de grado, la Escuela Nacional de Policía les brinda municiones sin costo, a razón de 10 por clase. El entrenamiento para ser policía insume seis meses. Para el módulo de tiro, que requiere de dos o tres clases por semana, se entregan 10 balas por clase. Según explicaron técnicos del Ministerio del Interior, esa cantidad “está bien” y asegura una buena preparación. Sin embargo, si el estudiante o el egresado que está cursando pretende practicar más en el polígono, es decir disparar más de 10 balas por clase, o si es un policía de una comisaría que quiere entrenar, deberá pagarse las municiones, informaron a El Observador fuentes oficiales. Bonomi negó esto y dijo que lo investigará. Se aclaró que la escuela no vende balas, por lo que el agente deberá adquirirlas en el mercado. En armerías de Montevideo, 10 balas para pistolas Glock cuestan $ 220.

La Escuela de Policía, además del polígono tradicional, cuenta con uno virtual que no requiere de municiones, lo que permitió bajar costos. El polígono virtual sirve para complementar la formación. La misma infraestructura de entrenamiento tiene la Guardia Republicana. En ese caso, todo el personal, incluida la oficialidad, puede utilizar los polígonos sin costo. Hay otro polígono virtual móvil que se lleva al interior.

Una de las críticas que se le hicieron tradicionalmente a la policía fue su carencias en la formación y en particular en tiro. Hasta hace poco, en los hechos, un policía a lo largo de su carrera enfrentaba escasas situaciones donde debía disparar. Según consultas realizadas, hay policías que están años sin usar su arma, pero esa situación está cambiando.

Alertas. Las autoridades ministeriales habían advertido hace un año en el Parlamento que la tecnología adquirida mejoraría la velocidad de la respuesta policial. Lo ocurrido en el Correo mostró un ejemplo de la llegada al momento de procesarse un robo. El saldo fue un agente muerto, otros dos heridos y un delincuente abatido. Días después, el lunes 12, una llamada al 911 advirtió que cuatro individuos encapuchados viajaban en un auto gris. La Policía llegó tan rápido que evitó un robo, hubo un tiroteo y persecución por varias cuadras de avenida Italia hasta que capturaron a tres frente al Clínicas.

El tercer episodio de enfrentamiento a balazos fue ese mismo lunes, también en Pocitos, en Pereira de la Luz y Echevarriarza. Dos hombres en moto rapiñaron a una señora. La Policía intervino rápido, hubo balazos, capturó a uno de los delincuentes y recuperó lo robado. Esa vez no hubo heridos.

En la charla que Bonomi brindó en el Calen explicó que creció el número de homicidios por rapiña. De todos modos, señaló que en los primeros tres meses de este año aumentó el número de rapiñas aunque cayó el monto de lo robado. Recordó que en 2010 hubo varios robos a bancos y casas de cambio por cuantiosos montos. Por su parte, los homicidios tuvieron un crecimiento importante en 2012, y “este año mantiene la misma característica”. Hubo un incremento de la violencia con lo que se cometen algunos delitos, dijo Bonomi.