Nueva York. Diplomáticos de seis grandes potencias discutirán el sábado si Irán deberá afrontar nuevas sanciones por no suspender sus labores nucleares, pero enviados occidentales dijeron que la decisión de China de mandar a un funcionario de bajo rango descartó un rápido acuerdo.

La reunión se produce luego de que Teherán ignoró un plazo para fines del 2009 impuesto por el presidente estadounidense, Barack Obama, con el cual se le exigía responder a una oferta con incentivos económicos de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia y China a cambio de detener su programa de enriquecimiento de uranio.

Cinco de las seis naciones que hicieron la oferta enviaron a altos funcionarios de Relaciones Exteriores para el encuentro en Nueva York.

Sin embargo, China decidió no enviar a su director de políticas. En su lugar, Pekín será representado por un diplomático de menor rango de su misión ante Naciones Unidas, dijeron a Reuters enviados en Nueva York.

"Esperamos un experto político de la misión china que no tendrá autoridad para tomar decisiones", sostuvo un diplomático bajo condición de anonimato.

El desaire de China a la reunión ha causado consternación entre cuatro potencias del grupo, que esperaban usar el encuentro del sábado para alcanzar un acuerdo y comenzar a redactar una nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU con la cuarta ronda de sanciones del organismo contra Irán.

Diplomáticos dijeron que no sabían los motivos de China, y especularon que podría buscar ilustrar la resistencia de Pekín a castigar con más sanciones a la república islámica. También sugirieron que la decisión podría reflejar un disgusto por las ventas de armas de Estados Unidos a Taiwán, que los chinos consideran como una provincia rebelde.

"No tiene mucho sentido realizar la reunión con la representación china, pero la haremos", dijo un diplomático occidental. "Necesitamos enviar a Irán el mensaje de que no dejaremos de lado este tema", manifestó.

Sin embargo, el portavoz del Departamento de Estado estadounidense, P.J. Crowley, dijo el viernes a periodistas que no se esperaba que el encuentro fuera concluyente.

Washington y sus aliados de Occidente acusan a Irán de intentar desarrollar armas atómicas bajo la fachada de un programa atómico civil. Teherán niega los cargos y dice que sólo busca generar electricidad para exportar más gas y petróleo.

Las delegaciones de Estados Unidos y Europa creen que Irán ha tenido suficiente tiempo para responder a la oferta, pero el delegado chino en Naciones Unidas, Zhang Yesui, dijo el 5 de enero que no era "el momento correcto para sanciones porque los esfuerzos diplomáticos aún se están desarrollando".