La presidenta argentina, Cristina Fernández, atribuyó este sábado las diversas denuncias que salpican a su Gobierno a cuestiones propias de la campaña electoral para las primarias del próximo día 11, donde se definirán los candidatos que competirán en los comicios legislativos de octubre.

Volcada de lleno a dar respaldo a Martín Insaurralde, primer candidato a diputado del gobernante Frente para la Victoria en la provincia de Buenos Aires, el mayor distrito electoral del país, Fernández fue la principal oradora de un acto de campaña en La Matanza, el distrito más poblado de la periferia de la capital argentina.

"Pensaba: ¿será conveniente que vaya (a La Matanza)? ¿Mañana no me harán una denuncia por apoyar a los candidatos del Frente para la Victoria? Dudé, pero como no tengo miedo, he tenido y voy a seguir teniendo mucho coraje. Me dije: 'vamos igual'", dijo la mandataria en el multitudinario acto.

Fernández dijo que "cada vez que ha habido una campaña" electoral "han comenzado" las denuncias con "escándalos terribles" en los medios.

Recordó que en las únicas elecciones que no hubo denuncias contra su Gobierno fue en las legislativas de 2009 pues entonces la economía argentina estaba afectada por la crisis global.

"Entonces no era necesaria ninguna denuncia de corrupción. Ahora recrudecen las denuncias de todo tipo", se quejó Fernández, que aseguró que hay una campaña montada en los medios para "ocultar la verdad" sobre el crecimiento económico del país y "confundir" a la gente.

Fernández, en la Presidencia desde finales de 2007, sostuvo que para conducir un país no hace falta solo "inteligencia" sino estar "preparado emocionalmente" y tener "coraje para enfrentar los grandes intereses".

Afirmó que se requiere no "gestión y administración" sino "decisión, convicción y coraje, aunque se caiga el mundo encima".

En este sentido, dijo que sin esta actitud y ante todas las críticas Argentina no podría haber reestructurado sus millonarias deudas con acreedores privados ni haber cancelado todos sus compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para que este organismo dejara de entrometerse en la política económicas del país.

Sobre el FMI, dijo que escuchó con "escozor" la noticia de que el organismo multilateral de crédito recomendó a España reducir el 10% de los salarios para reactivar la economía.

"Esa música ya la escuché", dijo Fernández, que recordó cuando, antes del estallido de la crisis en Argentina a finales de 2001, se redujeron los salarios de trabajadores públicos y jubilados.

En un encendido discurso donde no faltaron alusiones a su esposo y antecesor, el fallecido expresidente Néstor Kirchner (2003-2007), la mandataria admitió que al país le "falta mucho por hacer".

"Pero lo que nos falta no se hace con otro proyecto político antagónico, se hace con este proyecto político, profundizándolo y llevándolo adelante con fuerza y con coraje", concluyó.

Un fiscal pidió este viernes investigar si la presidenta violó la ley electoral durante sus últimas apariciones públicas tras una denuncia presentada por el frente opositor Unen.

EL Código Electoral contempla que "durante la campaña electoral, la publicidad de los actos de Gobierno no podrá contener elementos que promuevan expresamente la captación del sufragio a favor de ninguno de los candidatos a cargos públicos electivos nacionales".

El próximo domingo 11, unos 30,5 millones de argentinos acudirán a las urnas para definir en primarias quiénes podrán competir en los comicios del 27 de octubre, en los que se renovarán 24 bancas en el Senado y 127 en la Cámara de Diputados.

La provincia de Buenos Aires es el principal distrito electoral del país, con un peso del 37 % en el padrón nacional y donde se renovarán 35 bancas de diputados.

En este distrito, el Frente para la Victoria sufrió una dura derrota en las parlamentarias de 2009.