La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, descartó este domingo que su antecesor en el cargo y mentor, Luis Inácio Lula da Silva, vaya a intentar volver al poder, según una entrevista difundida por la prensa brasileña.

Sobre rumores de una vuelta del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, padrino político de Rousseff, la mandataria dijo que no volverá a la presidencia "porque no se fue".

"Lula y yo somos inseparables. Así que este tipo de cosas entre nosotros no funciona. Ahora, hablan de que vuelva Lula y tal... Creo que Lula no va a volver porque no se fue. No salió", dijo Rousseff en entrevista con el diario "Folha de Sao Paulo".

"El (Lula) me dijo el otro día: 'yo moriré haciendo política. Pueden hacer lo que quieran, pero seré viejo y estaré haciendo política'", refirió la presidenta.

No obstante, Rousseff no quiso responder si Lula volvería a postularse como candidato a la presidencia de cara a las elecciones de 2014.

"No me molesta nada (los rumores de la vuelta de Lula). Tengo una relación con Lula que está por encima de toda esas personas", dijo la presidenta en la entrevista.

"Estoy mezclada con su gobierno totalmente. Estuvimos juntos desde el 21 de junio de 2005 (cuando asumió como ministra de Casa Civil) hasta que él (Lula) salió del gobierno. Tenemos una relación de comprensión inmediata de un montón de cosas", añadió.

Al diario "Folha de Sao Paulo" la mandataria brasileña también aseguró que no pretende recortar el número de ministerios (39) que tiene actualmente el país.

Se refirió a las cada vez más habituales críticas de la oposición y de algunos de los partidos que dan apoyo al gobierno sobre el alto número de ministerios.

"No lo planteo (el reducir los 39 ministerios). No creo que reduzca los costes. Las medidas de reducción de gastos, las tomamos. Todas. ¿Y qué pasa? Querrán cortar los (ministerios) de Derechos Humanos, Igualdad Racial, Política para las Mujeres... son ministerios sin la maquinaria de los otros. Pero son fundamentales", dijo Rousseff.

Sobre el ministro más criticado por la prensa en los últimos meses, Guido Mantega (titular de Hacienda), ante la inestabilidad económica del país, Rousseff afirmó que "está donde siempre estuvo".

Recién, Mantega rebajó sus propias previsiones del crecimiento del producto interno bruto (PIB) del país, que ahora situó en "alrededor del 3%", mientras que el mercado financiero lo prevé en 2,4%.

Rousseff también se refirió a la caída de su popularidad reflejada en varios sondeos tras la ola de manifestaciones que vive el país desde el mes de junio.

El jueves, un sondeo de la Confederación Nacional de la Industria (CNI) mostró que la evaluación positiva del gobierno cayó del 54,2 al 31,3%, a lo que Rousseff respondió en la entrevista que "todo lo que sube baja, y todo lo que baja, sube".

Por último, se refirió a la ola de protestas que desde junio hay en el país y aseguró no tener miedo porque "la democracia genera más democracia", aunque afirmó que si no fuera presidenta tampoco habría ido a las manifestaciones.

"Con 65 años, no iría. Fui a un montón de protestas, hasta los hasta 30, 40 años. Después, uno mira el mundo de manera diferente, sabiendo que las manifestaciones son muy importantes, pero cada uno aporta su contribución en el que es más capaz", concluyó.