La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, hizo un llamado a todas las fuerzas políticas para reducir el monto de la deuda política para financiar las campañas de un 0,19 a un 0,10% del Producto Interno Bruto (PIB).

Esta rebaja en el dinero destinado a las campañas políticas, significaría un ahorro para el erario público de 24.950 millones de colones (US$50 millones); y de no reducirse el monto, este significará un gasto cercano a los US$85 millones.

Actualmente en la Asamblea Legislativa los diputados mantienen en discusión un proyecto de ley que permitiría formalizar esta rebaja, pero ante la dificultad de alcanzar un acuerdo, la mandataria hizo el citado llamado.

"En caso de que los diputados y las diputadas no sean capaces de llegar a un acuerdo y reformar por vía legislación el Código Electoral, pues lo invitaríamos a que haya una renuncia voluntaria por parte de los partidos políticos que fue lo que hicimos precisamente hace cuatro años", señaló Chinchilla.

El candidato del opositor Partido Acción Ciudadana (PAC), Luis Guillermo Solís, anunció su renuncia voluntaria al 0,19% del PIB de deuda política, y se comprometió a utilizar el 0,11%.

Solís consideró que un 0,19% es excesivo y retó a los demás candidatos presidenciales a que también se comprometan a utilizar menos dinero público en sus campañas de cara a la contienda electoral de febrero del 2014.