São Paulo. El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, dijo el sábado que está "en perfecto estado de salud" tras realizarse una serie de exámenes en un hospital de Sao Paulo, dos días después de que fuera internado brevemente en un centro médico por un alza de presión sanguínea.

El médico personal de Lula, Roberto Kalil, explicó que los exámenes tomados en el Instituto del Corazón de Sao Paulo la mañana del sábado resultaron buenos y que el ex líder sindical, de 64 años, estaba en camino a Brasilia tras descansar por dos días en su residencia privada.

"Gracias a Dios, estoy con una salud perfecta", dijo un sonriente Lula a reporteros, agregando que no se había asustado por su condición la noche del miércoles, aunque sí se preocupó.

Lula tuvo que cancelar un viaje al Foro Económico Mundial en Suiza, luego de que fue internado brevemente en un hospital del nordeste de Brasil debido a una inusual alza de presión.

"Si dependiera de mí, sólo tomaría un poco de medicamentos y me embarcaría a Davos, aunque es responsabilidad del doctor" tomar la decisión, afirmó.

Entre los exámenes, a Lula se le practicó un electrocardiograma, una tomografía arterial, un ultrasonido de su próstata y estómago, y se le tomaron muestras de sangre.

El presidente, cuyo periodo finaliza en diciembre del 2010, señaló que se preocupaba cada vez que se realizaba un chequeo médico.

"Llevas tu auto al mecánico pensando que tiene un pequeño problema con la puerta derecha. Entonces, lo dejas ahí y pronto te descubren que tiene problemas por todos lados", dijo Lula. "Con un ser humano, el chequeo es igual a eso", agregó.

Lula señaló que no tenía planeado limitar los viajes por Brasil, a pesar de que admitió que su intensa agenda del último tiempo y la falta de descanso probablemente causaron el alza de presión de esta semana.

"Vamos a tener que encontrar una manera. El problema es que tenemos (...) mucho por hacer este año", afirmó Lula. "Seguiré viajando", añadió.