Bogotá. El presidente de Colombia, Iván Duque, rechazó este miércoles las maniobras militares que Venezuela lleva a cabo junto a Rusia e incluyen dos bombarderos estratégicos con capacidad nuclear, calificándolas como un acto preocupante, inamistoso e imprudente con la región y que es motivo para estar en alerta.

Dos bombarderos supersónicos TU-160, conocidos como "cisnes blancos" por los pilotos rusos y con capacidad para portar armas nucleares, aterrizaron este lunes en el aeropuerto de Maiquetía, cerca de Caracas, tras recorrer más de 10.000 kilómetros, en una demostración simbólica de apoyo al gobierno de Nicolás Maduro.

"Ese tipo de actos no dejan de suscitar preocupación, no es la primera vez que eso ocurre (...) no son un buen gesto", aseguró Duque en una entrevista con el canal de televisión RCN.

"No podemos dejarnos provocar, no podemos dejar que Venezuela empiece a emplear este tipo de maniobras como herramientas de provocación. Obviamente el continente debe estar alerta", agregó.

De unos tres millones de venezolanos que salieron de su país en los últimos años, más de un millón están en Colombia y han puesto en aprietos los servicios de salud y de educación, obligando al Gobierno a destinar millonarios recursos y a pedir apoyo a la comunidad internacional para atender la situación.

El aterrizaje de los aviones provocó un cruce de declaraciones y críticas entre Estados Unidos y Rusia, que el miércoles informó a Washington que los bombarderos abandonarán Venezuela el viernes.

Colombia, que se convirtió en el principal receptor de miles de venezolanos que huyen de la crisis política, económica y social en su país, no tiene relaciones diplomáticas con Venezuela y Duque, quien asumió la presidencia en agosto, califica a Maduro como "dictador".

"Esto no es solamente un acto inamistoso con Colombia, sino un acto inamistoso frente a un continente, frente a una región que tiene claro que hay un Tratado de Asistencia Recíproca donde si hay alguna agresión, todos los países deben proteger al agredido", sostuvo Duque al asegurar que se trata de una demostración de fuerza.

De unos tres millones de venezolanos que salieron de su país en los últimos años, más de un millón están en Colombia y han puesto en aprietos los servicios de salud y de educación, obligando al Gobierno a destinar millonarios recursos y a pedir apoyo a la comunidad internacional para atender la situación.

Maduro denunció el miércoles que Estados Unidos busca asesinarlo para imponer una dictadura en el país petrolero, y una vez más nombró a Colombia como parte de los planes para desestabilizar su gobierno socialista.