Montevideo. El ex guerrillero José Mujica jurará este lunes como presidente de Uruguay con la promesa de mantener las políticas moderadas del actual gobierno, en una jornada marcada por la preocupación regional con la situación de devastación en Chile tras un feroz terremoto.

A la ceremomia de jura, prevista para comenzar a las 1700 hora local (1900 GMT), asistirán siete mandatarios extranjeros, además de la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, quien mantendrá entrevistas con Mujica y el saliente presidente Tabaré Vázquez.

"Compromiso con Chile. Hay que ayudar con todo lo que se pueda y mirar hacia arriba. ¿Qué suerte que tenemos de vivir en Uruguay, eh?", dijo Mujica, de 74 años, a periodistas el lunes en su humilde chacra en una zona obrera en la periferia de Montevideo.

El devastador terremoto en Chile provocó un tsunami y al menos unos 700 muertos, además de enormes daños materiales. La saliente presidenta Michelle Bachelet y el mandatario electo de ese país, Sebastián Piñera, suspendieron su viaje a Uruguay debido al sismo.

Antes de viajar a Uruguay, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, también expresó su preocupación con la situación de Chile. "Vamos a hacer todo lo que estuviera a nuestro alcance para ser solidarios con Chile", dijo Lula.

Fervorosos manifestantes del izquierdista Frente Amplio, la coalición a la que pertenece Mujica y Vázquez, se concentraban en el centro de Montevideo para saludar al nuevo presidente y despedir al saliente.

Previamente a su asunción, Mujica mantuvo un encuentro con el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, y tenía previsto reunirse con Clinton. La funcionaria estadounidense también se entrevistará en Montevideo con el presidente de Paraguay, Fernando Lugo.

Mujica, con el estilo campechano que lo caracteriza, dijo que pasó la mañana previa a su asunción "tomando unos mates con la vieja" y aseguró que no estaba nervioso ya que "pasé muchos exámenes".

Pero, en alusión a los desafíos que deberá enfrentar como presidente, señaló que "hoy son todas mieles. Hoy es el cielo, maáana empieza el purgatorio".

Entre esos desafíos, Mujica deberá buscar una solución a un dilatado conflicto ambiental con la vecina Argentina que ha dañado la relación bilateral y afectado el comercio y el turismo.

Su gobierno también deberá atender una situación fiscal ajustada y fuertes vencimientos de deuda. Algunos analistas económicos afirman que deberá realizar un ajuste de gastos que podría afectar las amplias políticas sociales del Estado uruguayo.

Cerca de Chile y Brasil. Miembro de la guerrilla urbana Tupamaros, Mujica pasó más de una década en prisión durante la dictadura que gobernó Uruguay en la década de 1970 hasta entrados los años '80 y ganó los comicios de noviembre con el 52,3 por ciento de los votos, en el segundo triunfo electoral consecutivo de la izquierda en el país.

Considerado un político más radical que el saliente presidente Tabaré Vázquez, Mujica moderó su discurso durante la campaña, en la que dijo sentirse más cercano a gobiernos como los de Brasil y Chile que al modelo socialista de Venezuela, y se comprometió a continuar las políticas económicas que permitieron a Uruguay sortear la crisis económica mundial.

"Nos sentimos con mucha suerte porque el Gobierno que se va nos deja un país con un conjunto de cosas importantes iniciadas y con algunos problemas importantes suturados. Hoy tenemos más experiencia", dijo Mujica.

El nuevo presidente estará acompañado en su administración por el vicepresidente Danilo Astori, artífice de la estricta política económica de Vázquez y quien supervisará desde su cargo la economía.

Astori dijo recientemente que seguirá insistiendo en acercar los lazos económicos con Estados Unidos.

Uruguay evitó caer en recesión en el 2009 a pesar de la crisis financiera global y los analistas aseguran que la elección de Mujica fue una muestra de confianza hacia el Frente Amplio.

El país creció un 2 por ciento en el 2009 y espera una expansión económica de un 4 por ciento este año.

En la ceremonia de cambio de mando los nuevos gobernantes declararán fidelidad a la Constitución ante la presidenta de la Cámara de Senadores, la esposa y compañera de Mujica desde los tiempos de la guerrilla, Lucía Topolansky.

Luego de un discurso ante los legisladores, Mujica partirá en un vehículo eléctrico hacia la histórica Plaza Independencia de Montevideo, donde recibirá la banda presidencial de manos de Vázquez.