Makhachkala. El presidente ruso, Dmitry Medvedev, realizó este jueves una visita sorpresa a la región de Daguestán en el Cáucaso Norte y dijo que Rusia debe destruir a quienes estuvieron detrás de los ataques con bomba que esta semana causaron la muerte de al menos 50 personas.

Los ataques en Moscú y Daguestán han aumentado los temores de que militantes islámicos del Cáucaso Norte puedan lanzar una gran campaña de ataques con bomba en el corazón de Rusia.

Los dichos de Medvedev, un día después de que los atacantes provocaron la muerte de 12 personas en ataques en una ciudad de Daguestán, marcaron un endurecimiento de la retórica del jefe del Kremlin sobre cómo lidiar con la insurgencia.

"Debemos dar golpes profundos a los terroristas, destruirlos a ellos y a sus guaridas", dijo Medvedev en una reunión de jefes de seguridad y líderes regionales en la capital de Daguestán, Makhachkala.

"La lista de medidas para luchar contra el terrorismo debe ser ampliada: (las medidas) no deben ser solamente efectivas, sino que duras, severas y preventivas. Necesitamos castigar", señaló.

"Hemos arrancado las cabezas de los bandidos más infames, pero parece que esto no fue suficiente. A su debido tiempo los vamos a encontrar y los vamos a castigar a todos, tal como hicimos con los anteriores. Sólo actuaremos de esta forma", aseguró.

Los ataques suicidas con bomba en Moscú y Daguestán ocurrieron luego de un aumento de la violencia en el Cáucaso, una década después de que el Kremlin luchó la segunda de dos guerras en contra de separatistas chechenos.

Rebeldes chechenos se adjudicaron este miércoles la responsabilidad por los ataques con bomba a estaciones de metro de Moscú, las cuales causaron la muerte de 39 personas y amenazaron con más ataques en otras ciudades rusas.

El líder rebelde checheno Doku Umarov expresó en un video subido al sitio web rebelde www.kavkazcenter.com, que él ordenó los ataques en Moscú en venganza a las políticas del primer ministro Vladimir Putin en el Cáucaso Norte, que es mayoritariamente musulmán.