Montevideo, Xinhua. El presidente saliente de Paraguay, Federico Franco, hizo este viernes un balance positivo de su gestión de 14 meses, al señalar que dejará una administración pública "bastante saneada"

"Encontramos una casa y entregamos un palacio", dijo el mandatario interino en su última rueda de prensa antes de abandonar el cargo el 15 de agosto, según informes procedentes de Asunción, la capital paraguaya.

Franco, quien ocupaba la vicepresidencia hasta junio de 2012, asumió en ese entonces para completar el mandato del entonces presidente Fernando Lugo, destituido en un juicio político.

"Devolvimos la paz y la tranquilidad a la ciudadanía", sostuvo el jefe de Estado en la casa de gobierno e insistió en que cederá un país "ordenado" al futuro presidente Horacio Cartes.

"El presupuesto lo hemos ejecutado razonablemente, tenemos el convencimiento de que cada ministerio va a recibirle a su titular con una administración bastante predecible", resumió.

Franco destacó otros logros de su gestión, como el énfasis puesto en el programa "Una computadora por niño" y los útiles otorgados a los escolares al inicio de las clases.

También subrayó el aumento de la inversión extranjera y el inicio de la prospección en busca de gas en la región del Chaco.

La posición "clara y firme" de Paraguay en la administración de las represas hidroeléctricas binacionales Yacyretá (con Argentina) e Itaipú (con Brasil) fueron otros avances de su gestión, evaluó.

Cartes ganó las elecciones del 21 de abril con el 45 por ciento de los votos y devolvió el poder al tradicional Partido Colorado tras un periodo en la oposición, al derrotar al Partido Liberal Radical Auténtico de Franco.

El Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) no reconocieron la legitimidad del gobierno de Franco.